En un poderoso llamado a la comunidad internacional, el Papa León XIV pidió este lunes la liberación de los periodistas que están «encarcelados por contar la verdad» en distintos países del mundo.
En su primera audiencia con los medios de comunicación tras el cónclave que lo eligió, el pontífice denunció la persecución contra quienes arriesgan su vida para informar con libertad.

«Reiterar hoy la solidaridad de la Iglesia con los periodistas encarcelados por buscar e informar sobre la verdad. Con estas palabras, también pedir la liberación de estos periodistas encarcelados», declaró ante miles de comunicadores reunidos en la Aula Pablo VI del Vaticano.
El Papa enfatizó que el sufrimiento de estos profesionales «interpela la conciencia de las naciones y de la comunidad internacional, llamándonos a todos a salvaguardar el bien precioso de la libertad de expresión y de prensa», recordando que sin información libre no puede haber sociedades verdaderamente democráticas.
Periodismo en tiempos de conflicto: un riesgo constante
Durante su discurso, León XIV dirigió unas palabras a los periodistas que cubren guerras y crisis humanitarias, reconociendo su labor como vital para la paz y la justicia. «Pienso en los periodistas que relatan la guerra incluso a costa de sus vidas», expresó, destacando el peligro que enfrentan aquellos que informan desde zonas de conflicto.
El pontífice instó a cambiar la forma en la que se comunica, rechazando la manipulación informativa y el lenguaje agresivo. «Debemos decir ‘no’ a la guerra de palabras y de imágenes, debemos rechazar el paradigma de la guerra», afirmó, insistiendo en la necesidad de construir narrativas que fomenten la paz.
La urgencia de proteger la libertad de prensa
La petición del Papa se enmarca en un contexto alarmante para los comunicadores. Según Reporteros Sin Fronteras (RSF), hasta diciembre de 2024 había 550 periodistas tras las rejas y otros 55 secuestrados en distintos países del mundo. En Venezuela, al menos 15 periodistas permanecen detenidos por ejercer su labor, según datos del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa.
León XIV cerró su intervención con un mensaje directo a los comunicadores: «La Iglesia reconoce en estos testigos el coraje de quienes defienden la dignidad, la justicia y el derecho de los pueblos a ser informados, porque solo los pueblos informados pueden tomar decisiones libres».
Este primer pronunciamiento del Papa sobre la libertad de prensa envía un mensaje claro a los gobiernos y sociedades del mundo: la verdad no debe ser castigada, la prensa libre es esencial para la paz y la democracia.








