El último concierto de Shakira en su segunda vuelta por Colombia fue, sin lugar a dudas, un rotundo éxito. La artista barranquillera ofreció un total de nueve presentaciones en el país, y eligió la capital para cerrar con una noche inolvidable en el nuevo escenario Vive Claro, que reunió a más de 40.000 fanáticos.
La cantante barranquillera se convirtió en la primera artista en lograr un “sold out” en el Vive Claro, el recién inaugurado recinto de conciertos de la capital, al que asistieron más de 40.000 personas

Desde las primeras horas de la tarde se vivía un ambiente de emoción y expectativa. El ingreso comenzó a las 4:00 p. m. y, fiel a lo anunciado en las boletas, el espectáculo inició puntualmente a las 9:00 p. m. —una puntualidad que muchos asistentes destacaron y agradecieron, pues no es algo común en los conciertos actuales.
La organización del evento fue impecable: el recinto ofreció una experiencia segura, limpia y bien orientada gracias al trabajo coordinado del personal logístico.
A ello se sumó el entusiasmo del público, que aportó color y alegría con disfraces inspirados en las distintas etapas de la carrera de Shakira. Era común ver atuendos icónicos de sus épocas de Pies Descalzos, Laundry Service y El Dorado.
Durante dos horas de espectáculo, la cantante colombiana demostró por qué sigue siendo una de las artistas más queridas y admiradas del país. Su voz potente y su energía en el baile cautivaron a todos los presentes.
El repertorio combinó lo mejor de sus nuevos lanzamientos con los grandes clásicos que marcaron generaciones, logrando reunir a públicos de todas las edades: madres e hijas, niños y adultos mayores disfrutando por igual.
Shakira cerró así su gira nacional dejando claro que, más allá del tiempo, su música continúa uniendo a los colombianos y consolidándola como un verdadero ícono mundial.
Por: Daniela Peñuela Bog-Col








