CARACAS – En un discurso marcado por la defensa de la autodeterminación y la soberanía nacional, la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, fijó una posición contundente frente a las presiones internacionales. Durante su participación en la sesión de consulta pública para la reforma de la Ley de Hidrocarburos este lunes, la mandataria subrayó que la gestión del Ejecutivo se rige exclusivamente por el mandato popular y no por directrices de potencias extranjeras.
El mandato popular como único eje
Rodríguez fue enfática al desestimar las pretensiones de factores externos de influir en la política interna del país. La mandataria destacó que la legitimidad de las instituciones venezolanas descansa en una relación bidireccional con la ciudadanía:
«El pueblo de Venezuela no acepta órdenes de ningún factor externo. El pueblo de Venezuela tiene Gobierno y este Gobierno obedece al pueblo», recalcó, definiendo esta dinámica como un ejercicio de reciprocidad institucional.
Respuesta ante amenazas personales
En un momento de especial atención, la presidenta encargada abordó las presiones y advertencias recibidas tras asumir sus funciones actuales. Con un tono de determinación, aseguró que el rumbo del Ejecutivo permanece inalterable:
- Determinación: «Las amenazas personales que recibo, quiero que sepan que ya tuve conciencia de las mismas cuando asumí como presidenta encargada. No tenemos miedo».
- Independencia: Ratificó que la administración venezolana es ajena a intereses foráneos, sentenciando: «No tenemos otro factor externo a quien obedecer».
Diplomacia bajo condiciones de igualdad
Respecto a la compleja relación con el gobierno de los Estados Unidos, Rodríguez no cerró la puerta al diálogo, pero estableció un marco innegociable de tres pilares para cualquier acercamiento futuro:
- Igualdad soberana entre las naciones.
- Respeto absoluto a la legalidad internacional.
- Reconocimiento de la dignidad y la historia de Venezuela.
«A eso estamos dispuestos los venezolanos: a representar los intereses, los valores, la dignidad y la historia de nuestro pueblo», aseveró la mandataria, posicionando al país como un actor que busca el respeto mutuo en el escenario global.
Análisis de la Jornada:
La intervención de la presidenta encargada en el marco de la Ley de Hidrocarburos envía un mensaje dual: por un lado, la continuidad en la revisión del esquema energético nacional y, por el otro, un blindaje político ante la volatilidad de las relaciones bilaterales con Washington en este 2026.








