En una operación sin precedentes que subraya el alcance global de su brazo militar, el Departamento de Guerra de los Estados Unidos confirmó este lunes 9 de febrero de 2026 la intercepción y toma del buque petrolero Aquila II.
La embarcación, vinculada al transporte ilícito de crudo venezolano y señalada como parte de la «flota oscura», fue abordada por fuerzas especiales en aguas del Océano Índico tras haber eludido la cuarentena impuesta en el Mar Caribe.

El operativo, ejecutado bajo la jurisdicción del Comando del Indo-Pacífico (INDOPACOM), pone de manifiesto la política de «tolerancia cero» de la administración Trump contra los actores que desafían las sanciones energéticas internacionales.

Una persecución de miles de millas náuticas
El Aquila II, un buque de tipo Suezmax con capacidad para transportar cerca de 700,000 barriles de crudo pesado, habría zarpado de costas venezolanas a principios de enero con destino a China. Según fuentes de inteligencia, el navío intentó burlar el cerco marítimo de la Operación Lanza del Sur apagando sus transpondedores y realizando maniobras de evasión.
«El Aquila II operaba desafiando la cuarentena establecida por el presidente Trump. Huyó y lo seguimos. Lo rastreamos desde el Caribe hasta el Índico», sentenció el Departamento de Guerra a través de sus canales oficiales. La interdicción se produjo mediante una maniobra de «fast-roping» (descenso rápido desde helicópteros) y abordaje por equipos tácticos, una operación que se reportó libre de incidentes y sin resistencia por parte de la tripulación.
El «Garrote Marítimo»: Advertencia al mercado global
La captura del Aquila II no es un hecho aislado; representa el octavo buque incautado desde que se intensificaron las medidas de bloqueo a finales de 2025. El mensaje emitido por el Pentágono este lunes fue inusualmente directo:
- Alcance Total: «Nada impedirá que el Departamento de Guerra defienda nuestra patria, ni siquiera en océanos al otro lado del mundo».
- Supremacía Logística: «Se quedarán sin combustible mucho antes de que puedan escapar de nosotros».
- Justicia Marítima: La autoridad estadounidense recalcó que ninguna nación tiene la capacidad de desafiar su voluntad en los dominios de tierra, mar o aire.
Contexto: El golpe a la «flota en la sombra»
El Aquila II (IMO 9281152) ya se encontraba bajo la lupa de Washington por su asociación previa con el comercio de petróleo ruso y la empresa Sunne Co Limited, sancionada a inicios de 2025. Al momento de su captura, el buque navegaba sin bandera oficial tras haber sido expulsado de los registros de Panamá meses atrás.
Balance Operativo: La caída del Aquila II
La ejecución de esta operación transoceánica arroja cifras y datos que confirman la eficacia del despliegue estadounidense en el ámbito marítimo global. El Aquila II ha sido plenamente asegurado bajo la custodia del INDOPACOM, representando un golpe logístico de primer orden para las redes de comercialización no autorizada.
- Carga Incautada: Se estima que el buque transportaba aproximadamente 700,000 barriles de crudo pesado venezolano, un cargamento que ahora queda bajo control de las autoridades federales estadounidenses para su posterior disposición legal.
- Alcance de la Persecución: La operación no fue un evento fortuito; se trató de un seguimiento satelital y naval que recorrió miles de millas náuticas desde su salida en la Cuenca del Caribe, atravesando el Atlántico y el Cabo de Buena Esperanza, hasta su intercepción final en el Océano Índico.
- Estado de la Flota: Con la captura del Aquila II, el número de embarcaciones vinculadas a la denominada «flota oscura» que han sido neutralizadas en lo que va de 2026 asciende a ocho unidades, estrechando significativamente el cerco sobre los actores ilícitos.
- Situación Legal del Navío: Al momento del abordaje, el buque operaba en un limbo jurídico, sin bandera oficial tras haber sido sancionado previamente por registros internacionales, lo que facilitó la aplicación del derecho de visita e interdicción por parte de las fuerzas del Departamento de Guerra.
Este balance confirma que el radio de acción de la cuarentena presidencial no se limita a las costas continentales, sino que es una política de cumplimiento global. Las fuerzas estadounidenses han dejado claro que la capacidad de fuga de estos navíos es limitada frente a la autonomía y persistencia del monitoreo norteamericano.
Esta acción ocurre en un clima de extrema fragilidad para el sector petrolero venezolano, cuyas exportaciones han caído a mínimos históricos, con la excepción de los cargamentos gestionados bajo licencias específicas como las de Chevron. La incautación del Aquila II envía una señal sísmica a las navieras y aseguradoras: la «cuarentena» del Caribe es, a partir de hoy, una barrera que se extiende por todos los océanos del planeta.
Por: REDACCIÓN SDNnews Fotos cortesia








