Washington D.C. | 19 de febrero de 2026.- El Instituto de Paz de Washington —recientemente rebautizado con el nombre de Donald Trump— se convierte hoy en el epicentro de la política mundial. Con la asistencia confirmada de líderes de más de 20 naciones fundadoras, el presidente de los Estados Unidos inaugura formalmente la Junta de Paz, un organismo de mediación que busca desplazar la burocracia internacional por soluciones ejecutivas a conflictos de alto impacto, teniendo como prioridad inmediata la estabilización de la Franja de Gaza.
Un despliegue de recursos sin precedentes
La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó que la Junta no nace solo como un foro de debate, sino como una entidad con capacidad operativa y financiera. Los puntos clave del anuncio inaugural incluyen:
- Fondo de Reconstrucción: El compromiso de más de 5.000 millones de dólares, aportados por los miembros de la Junta, destinados exclusivamente a esfuerzos humanitarios y la reconstrucción de infraestructura en Gaza.
- Fuerza de Estabilización: El envío de miles de efectivos que integrarán una fuerza internacional de seguridad y policía local, diseñada para mantener el orden y la paz de forma permanente en el enclave palestino.
«El presidente presidirá formalmente el inicio de la cita antes de partir hacia el estado de Georgia», detalló Leavitt, subrayando el carácter personalista y ejecutivo que Trump ha impreso a esta nueva entidad.
El mapa de la Junta: Aliados y Observadores
Aunque 35 jefes de Estado han aceptado formar parte del organismo, la lista de los 26 países fundadores revela una alineación estratégica de potencias regionales y aliados ideológicos.
- El Eje Americano: Los presidentes Javier Milei (Argentina) y Santiago Peña (Paraguay) han viajado a Washington para respaldar la iniciativa, sumándose a El Salvador como socios clave en el continente.
- El Eje de Oriente Medio y Asia: Arabia Saudí y Egipto lideran la representación regional, mientras que potencias emergentes como Indonesia, Vietnam y Camboya envían a sus máximos líderes.
- La Ausencia de Netanyahu: El primer ministro israelí no estará presente, enviando en su lugar al canciller Gideon Saar, lo que sugiere una delegación técnica para coordinar la transición de seguridad en el terreno.
Por otro lado, naciones como Francia, España y Suecia han rechazado formalmente la invitación, marcando una brecha con el bloque europeo tradicional. No obstante, Italia, Rumanía y la República Checa participarán como observadores, manteniendo una puerta abierta a la nueva doctrina de paz estadounidense.
¿El fin de la hegemonía de la ONU?
Donald Trump ha sido enfático: la Junta de Paz trabajará con las Naciones Unidas «en algunos casos», pero su jurisdicción será autónoma y global. «Iremos más allá de Gaza», prometió el mandatario en su red Truth Social, perfilando este organismo como la herramienta definitiva para imponer la paz mediante el equilibrio de intereses y el poder económico.
La «Paz a través de la Fuerza»
La creación de esta Junta representa el ejemplo más puro de Realpolitik en el siglo XXI. Al integrar fuerzas de seguridad propias y fondos masivos de reconstrucción fuera del marco del Consejo de Seguridad de la ONU, Washington está creando una estructura paralela de gobernanza global. El éxito de la reconstrucción de Gaza será el examen de admisión para este nuevo modelo de «Paz Trump» que busca redefinir la diplomacia en los años por venir.
Por: Redacción SDNnews |Con información de agencias








