LA HABANA, Cuba — En un giro diplomático que rompe meses de hermetismo y tensión, el Gobierno de la isla confirmó este viernes la existencia de conversaciones directas con representantes de los Estados Unidos. El anuncio, validado por el Partido Comunista de Cuba (PCC) y respaldado por un mensaje del presidente Miguel Díaz-Canel, marca el inicio de una etapa de contactos orientados a gestionar las profundas diferencias bilaterales bajo un marco de realismo político.
Una gestión colegiada bajo la sombra de Raúl Castro
A través de un comunicado oficial, el PCC subrayó que estos acercamientos cuentan con el aval directo del General de Ejército Raúl Castro, líder histórico de la Revolución, y han sido ejecutados de forma colegiada por las máximas estructuras del Estado.
Díaz-Canel, en un mensaje grabado, explicó que la prioridad de estos encuentros es, en primera instancia, «identificar los problemas que necesitan solución y las posibles soluciones que puedan tener». No obstante, el mandatario fue cauteloso al matizar que, aunque el canal de comunicación está abierto, los acuerdos sustanciales aún se encuentran «alejados».
Áreas de interés: Paz, seguridad y soberanía
La hoja de ruta de estas conversaciones, calificadas por La Habana como un «proceso muy sensible», busca determinar la disposición de ambas partes para concretar acciones que beneficien a los dos pueblos. Según el Ejecutivo cubano, los ejes centrales son:
- Cooperación en seguridad: Identificar amenazas comunes para garantizar la estabilidad regional.
- Respeto mutuo: Cuba ha insistido en que cualquier avance debe cimentarse sobre la «igualdad y el respeto a los sistemas políticos de ambos estados, la soberanía y la autodeterminación».
- Distensión económica: Los contactos ocurren en un contexto de asfixia energética para la isla, agravada por el bloqueo de importaciones de petróleo impuesto por Washington.
El factor Washington y el gesto del Vaticano
Durante semanas, el presidente Donald Trump había deslizado la existencia de estos contactos, afirmaciones que fueron negadas por La Habana hasta el día de hoy. Este cambio de postura coincide con un gesto humanitario de calado: la reciente excarcelación de 51 presos tras la mediación de la Santa Sede, un movimiento que analistas interpretan como una ficha clave en el tablero de negociaciones con los Estados Unidos.
Díaz-Canel enfatizó que este esfuerzo demanda pasos «arduos para encontrar solución y crear espacios de entendimiento que nos permitan avanzar y alejarnos de la confrontación», situando la responsabilidad de la estabilidad binacional en el centro del debate.
Por redaccion SDNnews, con informacion de agencia / Fotoportada- Cortesia








