El funcionario no solo denunció una brecha abismal entre las cifras oficiales de excarcelaciones y la realidad verificable, sino que exigió el desmantelamiento de las estructuras que permiten la represión y la tortura en el país.
GINEBRA, Suiza — En una contundente comparecencia ante el Consejo de Derechos Humanos, el Alto Comisionado de la ONU, Volker Türk, denunció este lunes una alarmante brecha en las cifras de excarcelaciones en Venezuela. Türk instó al Gobierno a garantizar una transparencia real en la aplicación de la Ley de Amnistía y exigió la liberación «inmediata y sin condiciones» de todas las personas detenidas arbitrariamente, subrayando que la justicia no puede ser un ejercicio de opacidad.
La crisis de los datos: Una brecha del 87%
El punto de mayor fricción en el informe de Türk fue la contradicción estadística. Mientras las autoridades venezolanas aseguran haber liberado a más de 7.700 personas, la oficina de la ONU solo ha podido verificar la salida de 950 ciudadanos.
Esta discrepancia no solo genera desconfianza internacional, sino que, según Türk, revela un patrón de «restricciones severas» sobre los pocos liberados, quienes continúan con sus derechos civiles limitados bajo medidas cautelares que impiden un retorno efectivo a la vida pública.
Tortura y represión: El foco en El Rodeo I
El Alto Comisionado no escatimó en detalles al alertar sobre la persistencia de torturas y malos tratos en centros de reclusión específicos como el Centro Penitenciario El Rodeo I y el Fuerte Guaicaipuro.
“El gobierno tiene que desmantelar los marcos jurídicos que permiten la opresión y disolver a grupos de civiles armados que intimidan a la población”, sentenció Türk, haciendo un llamado urgente a desarticular las estructuras de control social.
Exigencias para una Justicia Transicional
Para el organismo internacional, la estabilidad de Venezuela depende de reformas estructurales que vayan más allá de gestos simbólicos. Türk propuso una hoja de ruta basada en:
- Transparencia verificable: Publicar listados y criterios claros sobre los beneficiarios de la amnistía.
- Protección al espacio cívico: Garantizar que periodistas, sindicalistas y ONGs operen sin miedo a represalias.
- Justicia y Reparación: Implementar mecanismos de justicia transicional para abordar las violaciones de derechos humanos de las últimas décadas.
El vínculo con la crisis social
Finalmente, Türk vinculó la vigencia de los derechos humanos con la calidad de vida. Exhortó al Estado a ofrecer estadísticas reales sobre el mercado laboral y la salud, además de asegurar salarios y pensiones dignas que frenen la vulnerabilidad de la población.
La intervención concluyó con una exhortación directa a las autoridades venezolanas para que retomen la cooperación plena con la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos, recordándoles que «los derechos humanos deben guiar el camino» para sanar la polarización del país.
Por redacción SDNnews con informacion de agencias / foto portada cortesia








