La Vicepresidenta Ejecutiva asegura que el país suma cinco años de crecimiento sostenido y convoca a capitales globales a ignorar la «mediatización» del conflicto político.
CARACAS – En un giro estratégico que busca consolidar la estabilidad económica sobre el reconocimiento diplomático, la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, lanzó un llamado contundente a la normalización de las relaciones bilaterales, especialmente con Washington. El eje central de su propuesta: un diálogo «cara a cara» entre Gobiernos que prescinda de intermediarios comunicacionales y potencie el retorno de capitales extranjeros.
El fin de la intermediación mediática
Rodríguez fue enfática al señalar que las «transnacionales de la comunicación» han distorsionado la realidad venezolana, obstaculizando el entendimiento político y financiero. Para la funcionaria, la clave de la nueva etapa geopolítica reside en la comunicación directa entre Estados e inversores.
«No permitamos que el diálogo entre los países sea tomado por las transnacionales de la comunicación; que sea el cara a cara entre los Gobiernos y los inversionistas», afirmó, subrayando que la soberanía y el derecho internacional deben ser los pilares de este acercamiento.
Seguridad jurídica: La promesa al capital extranjero
Con la mirada puesta en un escenario de «post-sanciones», el Ejecutivo venezolano busca proyectar una imagen de previsibilidad técnica. Rodríguez destacó que la arquitectura legal del país está diseñada para garantizar que, independientemente de los ciclos políticos, el inversor cuente con reglas claras.
- Apertura energética: Se confirmó la recepción de más de 120 empresas del sector, provenientes de Estados Unidos, Europa y Asia.
- Crecimiento sostenido: El Gobierno defiende un balance de cinco años de expansión económica, que califican como el preludio a un «despegue» definitivo.
Rumbo a Washington: Diplomacia en movimiento
La confirmación de que delegaciones diplomáticas venezolanas se dirigen a la capital estadounidense marca un hito en la agenda exterior. Este movimiento busca restablecer un «diálogo geopolítico requerido para la vida de las naciones», intentando separar la diatriba ideológica de la necesidad de cooperación energética.
La narrativa oficial es clara: Venezuela se promociona como un socio fiable y un mercado de oportunidades reales, invitando al mundo corporativo a «ver la verdad» más allá de los titulares internacionales.
Por Redacción StandardDigitalNews – Política / Con información de agencias /Fotos cortesía / 25 de marzo de 2026








