Bajo un cielo de recogimiento y luto litúrgico, millones de personas conmemoran hoy la Pasión de Jesucristo. Entre el juicio de Pilato y el silencio del Gólgota, la cristiandad revive la jornada más intensa de su fe, marcada por rituales que desafían el paso de los siglos.
JERUSALÉN / REDACCIÓN CENTRAL – No es un viernes cualquiera. Es la jornada en la que la tradición sitúa la crucifixión de Jesús de Nazaret, el eje central de la Semana Santa y el momento de mayor densidad teológica y humana para el cristianismo. Hoy, las campanas enmudecen y el rojo del martirio tiñe los altares en una manifestación pública de fe que recorre desde las calles de Jerusalén hasta las plazas de toda América y Europa.
La Crónica de una Condena: Del Pretorio a la Cruz
El Viernes Santo evoca un proceso judicial que ha sido analizado por siglos. Según los Evangelios, Jesús fue arrestado, juzgado por el prefecto romano Poncio Pilato y condenado a morir en la cruz tras ser acusado de proclamarse «Rey de los Judíos».
La narrativa bíblica describe una secuencia de dolor y entrega: el despojo de sus vestiduras, la corona de espinas y el agónico camino cargando el madero hacia el Monte Gólgota. Allí, en una ejecución pública junto a dos hombres acusados de robo, se consumó el acto que los creyentes consideran la salvación del mundo.
Un vacío litúrgico único en el año
Lo que hace al Viernes Santo una fecha excepcional es su atmósfera de silencio absoluto. Para la Iglesia Católica, este es el único día del año en el que ocurren tres fenómenos particulares:
- No hay Misa: No se celebra la Eucaristía ni hay consagración; la comunidad se reúne únicamente para la Liturgia de la Pasión.
- La Cruz es la Protagonista: El altar está desnudo y la atención se centra en la veneración del madero, símbolo de la victoria sobre la muerte.
- Ayuno y Abstinencia: La renuncia a la carne simboliza la penitencia y el respeto al sacrificio del «Cordero de Dios».
El Vía Crucis: Una devoción que recorre las calles
A través de las catorce estaciones, los fieles reviven cada etapa del camino de Jesús. Esta práctica, transmitida de generación en generación, se manifiesta hoy en multitudinarias procesiones y rituales colectivos que actualizan la memoria de la Pasión en cada rincón del planeta.
Guía de la Semana Mayor: El camino a la Resurrección
Aunque el Viernes Santo es el epicentro del dolor, es solo una pieza del mosaico que culminará este próximo 5 de abril:
- Jueves Santo: La institución de la Eucaristía y el arresto tras la oración en el Huerto.
- Viernes Santo: La Crucifixión y muerte (Día de luto y rojo litúrgico).
- Sábado Santo: La soledad de María y el cuerpo de Jesús en el sepulcro.
- Domingo de Pascua: La Resurrección, el fundamento de la vida eterna y la mayor fiesta cristiana.
Este ciclo de reflexión no solo estructura la memoria religiosa, sino que define la identidad cultural de pueblos enteros que, año tras año, encuentran en esta fecha especial una oportunidad para el examen de conciencia y la renovación de la esperanza.
Más que una tradición, el día del martirio de Jesús de Nazaret representa el momento más denso de la historia occidental. Desde el juicio de Pilato hasta el silencio absoluto de las campanas, desglosamos la cronología de una jornada de sangre, fe y un vacío litúrgico que solo ocurre una vez al año
La Crónica del Martirio: Del Pretorio al Calvario
De acuerdo con el relato bíblico, la jornada de hoy evoca un proceso judicial y físico brutal. Jesús, tras ser arrestado en el Huerto de los Olivos, fue presentado ante el prefecto romano Poncio Pilato. Acusado de proclamarse «Rey de los Judíos», fue condenado a la crucifixión, una de las ejecuciones más infamantes de la época romana.
El trayecto hacia el Monte Gólgota (o Calvario) es hoy recordado a través del Vía Crucis. En catorce estaciones, los fieles reviven el despojo de sus vestiduras, la corona de espinas y la carga de la cruz junto a dos hombres acusados de robo. Es un día de rojo litúrgico, el color que simboliza la sangre derramada.

Un día de silencio absoluto: Lo que hace diferente al Viernes Santo
A diferencia de cualquier otro día del año, la Iglesia Católica dicta normas estrictas que subrayan el luto:
- Sin Eucaristía: Es el único día en que no se consagra el pan y el vino. Las hostias que se distribuyen fueron reservadas desde el Jueves Santo.
- Abstinencia y Ayuno: La renuncia a la carne roja y blanca se practica como un acto de penitencia, emulando los 40 días de Jesús en el desierto.
- Veneración de la Cruz: El centro de la reunión no es el altar, sino el madero, que es descubierto y besado por los fieles en señal de respeto.
La Hoja de Ruta de la Semana Mayor
Para entender la magnitud del Viernes Santo, es necesario observar el engranaje de la Semana Santa completa:
| Día | Evento Clave | Significado |
| Domingo de Ramos | Entrada a Jerusalén | Triunfo y aclamación popular. |
| Lunes a Miércoles | Controversias y Traición | El acuerdo de Judas por 30 monedas de plata. |
| Jueves Santo | La Última Cena | Institución de la Eucaristía y el Lavatorio de pies. |
| Viernes Santo | La Crucifixión | Muerte de Jesús y luto universal. |
| Sábado Santo | El Sepulcro | La espera silenciosa junto a la Virgen María. |
| Domingo de Pascua | Resurrección | La victoria sobre la muerte (5 de abril de 2026). |
Hacia el Domingo de Gloria: La Luna y la Pascua
La fecha de la Pascua no es aleatoria. Se calcula siguiendo una tradición astronómica: se celebra el primer domingo posterior a la primera luna llena después del equinoccio de primavera. Para este 2026, el júbilo de la Resurrección llegará el 5 de abril.
Mientras el Viernes Santo se envuelve en silencio y recogimiento, la Pascua transformará ese luto en celebraciones familiares, intercambio de huevos decorados (símbolo de vida nueva) y misas solemnes que afirman, para el creyente, que la muerte no tiene la última palabra.
En un mundo acelerado, la Semana Santa sigue siendo ese paréntesis necesario donde la cultura, la historia y la espiritualidad se funden en un solo grito de reflexión.
Por Redacción StandardDigitalNews – Cultura y Fe / Fotos Cortesia /3 de abril de 2026








