En un gesto cargado de simbolismo que rompe con la fragilidad física de los últimos años, el nuevo Pontífice recuperó la tradición de orar tendido en el suelo de la Basílica de San Pedro. Un inicio de Pasión marcado por el rigor litúrgico y el recogimiento global.
CIUDAD DEL VATICANO – El silencio sepulcral de la Basílica de San Pedro solo fue interrumpido por el roce de los paramentos rojos contra el mármol. Este Viernes Santo de 2026, el Papa León XIV ha protagonizado la imagen más potente de su joven pontificado: el sucesor de Pedro, despojado de toda jerarquía, postrado cuan largo es sobre una alfombra ante el Altar de la Confesión.

Este rito, que conmemora la Pasión y Muerte de Jesús de Nazaret, marca un punto de inflexión litúrgico. León XIV ha decidido retomar la tradición física de la prostratio (postración), un gesto de entrega y penitencia que su predecesor, Francisco, se vio obligado a abandonar desde 2022 debido a sus complicaciones de movilidad.
Un rito único en el calendario
La ceremonia de este 3 de abril destaca por ser la única del año en la que la Iglesia Católica no realiza la consagración, manteniendo el altar desnudo en señal de duelo absoluto. Vestido con el rojo carmesí que simboliza el martirio, León XIV permaneció varios minutos en oración silenciosa sobre el lugar donde, según la tradición, descansan los restos del apóstol Pedro.
Tras este acto de profunda humildad, la liturgia continuó con la lectura de la Pasión según San Juan, escoltada por los cantos de los diáconos.
Las primeras palabras de la Casa Pontificia
El evento también sirvió de escenario para el debut de una figura clave: el fraile capuchino Roberto Parolini, nuevo predicador de la Casa Pontificia. Su homilía fue escuchada en un clima de intenso recogimiento no solo por el Papa y la Curia Romana, sino por un Cuerpo Diplomático y miles de fieles que llenaron el templo bajo una atmósfera de renovación institucional.
[Image: Pope Leo XIV prostrate in prayer at St. Peter’s Basilica]
La ruta hacia el Coliseo
El Viernes Santo de León XIV no termina en la basílica. El mundo aguarda ahora el comienzo del Viacrucis en el Coliseo Romano, programado para las 21:15 hora local. Será el primer recorrido del nuevo Papa por las catorce estaciones del martirio en el emblemático anfiteatro Flavio, una cita que promete ser seguida por millones a través de las redes sociales y señales internacionales.
Con este gesto de yacer en el suelo, León XIV parece enviar un mensaje claro a su grey: un pontificado que, aunque nuevo, busca sus raíces en la tradición más austera y física de la fe.








