La principal organización de narcotráfico en Colombia considera «imposible» concretar un desarme definitivo antes de agosto de 2026. A través de su defensa, el grupo armado manifestó su intención de negociar «con el Estado» y no con un gobierno específico, dejando el futuro del proceso en manos de quien resulte electo en los próximos comicios de mayo.
BOGOTÁ, COLOMBIA – El ambicioso proyecto de la «Paz Total» impulsado por el presidente Gustavo Petro enfrenta un obstáculo crítico en su recta final. El Clan del Golfo, la estructura criminal más poderosa de Colombia y responsable del tráfico de la mayor parte de la cocaína que sale del país, anunció este martes que no firmará un acuerdo de paz definitivo durante el actual período gubernamental.
Ricardo Giraldo, abogado de la organización —también conocida como el Ejército Gaitanista de Colombia (EGC)—, fue tajante durante una rueda de prensa: «Es imposible, por más que lo quisieran, llegar a un acuerdo final de paz» antes del 7 de agosto, fecha en que concluye el mandato de Petro.
Negociación con el «Estado», no con el «Gobierno»
La estrategia del Clan del Golfo parece apostar por la supervivencia del diálogo más allá de la actual administración. Giraldo enfatizó que la voluntad del grupo es que el proceso avance con el Estado colombiano como institución, desvinculándolo de la urgencia política del Ejecutivo de turno.
Aunque los diálogos, que se desarrollan en Catar desde septiembre del año pasado, han logrado avances significativos y la concentración de algunos de sus 10.000 combatientes en zonas específicas, la falta de una tregua formal y el inicio tardío de las mesas de trabajo han imposibilitado un cierre administrativo en los próximos meses.
Un proceso bajo la sombra electoral
Este anuncio llega en un momento de máxima tensión política, a pocas semanas de las elecciones presidenciales del 31 de mayo. El futuro de estas negociaciones dependerá directamente de quién ocupe la Casa de Nariño:
- Iván Cepeda (Favorito): Aliado de Petro y arquitecto de la Paz Total, quien probablemente daría continuidad a la mesa actual.
- Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia: Candidatos de derecha y férreos críticos de las negociaciones con estructuras criminales, cuya victoria podría significar el fin de los beneficios legales para el cártel.
Fortalecimiento criminal y críticas a la estrategia
Mientras el gobierno de Petro defiende la Paz Total como la única vía para extinguir el último conflicto armado del continente, diversos expertos y el propio Ministerio de Defensa han reconocido un dato preocupante: el Clan del Golfo ha logrado aumentar su pie de fuerza y su control territorial durante el periodo de acercamientos.
Para los críticos, la estrategia ha permitido que grupos al margen de la ley se fortalezcan mientras las fuerzas estatales mantienen una postura de distensión. La organización, considerada terrorista por los Estados Unidos, sigue siendo el mayor proveedor mundial de cocaína, lo que añade una capa de presión internacional a cualquier posible beneficio jurídico que se negocie en el futuro.
Con las encuestas marcadas por la preocupación ciudadana en torno a la seguridad, la decisión del Clan del Golfo de «patear» el acuerdo final hacia el próximo gobierno añade incertidumbre a una nación que busca, sin éxito aparente, cerrar el ciclo de violencia que la ha marcado por décadas.
Por Redacción Standard Digital News – Política Internacional / 21 de abril de 2026








