Firmas consultoras de Venezuela y Estados Unidos supervisarán de forma independiente el flujo de recursos de la República. El presidente del ente emisor, Luis Alberto Pérez González, aseguró que la medida busca garantizar «tranquilidad e imparcialidad» en la gestión de los fondos estatales fuera del país.
CARACAS, VENEZUELA – El Banco Central de Venezuela (BCV) ha dado un paso decisivo hacia el fortalecimiento de la transparencia contable y la confianza en los mercados internacionales. Este lunes, el presidente del máximo organismo monetario, Luis Alberto Pérez González, informó que los recursos financieros de la nación depositados en el extranjero serán sometidos a un riguroso proceso de fiscalización dual.
La estrategia contempla la contratación de dos firmas auditoras de prestigio: una seleccionada por las autoridades venezolanas y otra por el Gobierno de los Estados Unidos. Según recoge una nota de prensa oficial, el objetivo primordial es «garantizar la tranquilidad e imparcialidad de todos» los actores involucrados en la arquitectura financiera del país.
Confianza y verificación externa
Durante un encuentro sostenido el pasado viernes con representantes de la banca pública y privada, Pérez González enfatizó la importancia de abrir los libros contables a la mirada de peritos ajenos a las estructuras estatales tradicionales.
«Que los recursos de la república estén auditados por consultores externos, nos da tranquilidad», alegó el alto funcionario. Con esta medida, el BCV busca despejar cualquier duda sobre el manejo de las reservas y activos en el exterior, asegurando que el país tenga «la plena confianza de que los recursos están pasando por donde tienen que pasar y llegando a donde tienen que llegar».
Garantía para el sistema bancario
El anuncio, realizado en el marco de una reunión técnica con el sector bancario nacional, fue recibido como una señal de profesionalización en la gestión de activos. Los analistas sugieren que la participación de una firma avalada por el Gobierno de EE.UU. añade una capa de validación técnica que podría facilitar futuras operaciones y mejorar la percepción de riesgo institucional.
Este esquema de auditoría conjunta —descrito por las autoridades como un ejercicio de honestidad administrativa— se centrará en verificar el origen, destino y permanencia de los fondos líquidos y otros instrumentos financieros que Venezuela mantiene en jurisdicciones internacionales.
Rumbo a la estabilidad
Para la directiva del Banco Central, la presencia de auditores externos no es solo una formalidad contable, sino una herramienta de soberanía financiera. Al validar que cada divisa cumple con los protocolos establecidos, el Estado venezolano busca blindar sus operaciones frente a cuestionamientos externos y asegurar que los beneficios de estos recursos impacten directamente en la economía nacional.
Por Redacción Standard Digital News – Economía y Finanzas /Con informacion de agencias/ Foto cortesia /27 de abril de 2026








