Mil 500 bailarines provenientes de 50 academias y agrupaciones de danza del Zulia desbordaron de vida, energía, color y alegría los patrimoniales espacios de la plaza Baralt del Casco Histórico de Maracaibo este jueves 29 de abril, teniendo como privilegiado escenario el majestuoso crepúsculo lacustre y los portentosos e inconfundibles Centro de Arte de Maracaibo Lía Bermúdez, CAMLB, y los edificios Tito Abbo y Beco Blohm.
Aquella plaza Baralt, plena de gente, revivió sus momentos de esplendor y parecía reclamar su resurrección como epicentro de encuentro ciudadano y comercial, como todo casco histórico de las grandes capitales del mundo.

Esta apoteósica actividad titulada -con razón- «Almas en movimiento», dirigida por el maestro Franklin Áñez, fue una ofrenda por parte del gobernador Luis Caldera a través de la Secretaría de Cultura, CAMLB, Movimiento Dancístico del Zulia y Alcaldía de Cabimas al Día Internacional de la Danza.

Estuvieron presentes el Secretario de Cultura, Giovanni Villalobos; Keyla González, directora del Gabinete regional del Ministerio de Cultura que lidera Raúl Cazal; Ionesco Troconis, presidente del CAMLB; presbítero Richard Colmenares, director de Niños Cantores del Zulia; Aitor Romano, director de cultura de LUZ; Yoraida Morán, directora de la Casa del Abuelo; José Gregorio González, director del Acervo Histórico; Yarleny Áñez, coordinadora de la Biblioteca Nacional Núcleo Zulia; Yanireth Flores, directora de la Casa de la Capitulación y un nutrido público.

Fue un dignísimo homenaje universal a este arte, en todos sus géneros, que nos hizo recorrer el mundo en cada coreografía. Cincuenta agrupaciones del Zulia bailaron danza nacionalista, contemporánea, ballet fusión, hip hop, pop, guaracha, gaita, tradicional mexicana, flamenco y un sinfín de ritmos integrados a espectaculares musicalizaciones y vistosos y elegantes vestuarios. Un invitado de honor, Daniel Cabrera, campeón de joropo recio, exhibió nuestro elegante baile nacional.

La juventud reinó en escena, echando por la borda el mito de que todos emigraron. Ayer presenciamos, en pleno Maracaibo histórico, ante el Coquivacoa, que en Venezuela tenemos juventud que cree, crea, brilla y sueña. Y la del Zulia, también ama y lucha, baila y ora.


Vimos, además, cómo el arte y la cultura son el motor y combustible que dinamizan y potencian el talento; cómo el ser humano es el sujeto del patrimonio y quien lo necesita como oxígeno para su existencia y cómo nuestro monumental centro histórico, Zona de Interés Turístico Nacional, lo tiene todo para recuperar su lugar como epicentro de nuestra economía formal e informal y del encuentro necesario de nuestra ciudadanía, visitantes y turistas, porque reconocidas marcas de alimentos y bebidas y los infaltables cepilladeros, vendedores de «viagra» y «gallitos» también participaron y se beneficiaron de este premonitorio despertar de la plaza Baralt que, más temprano que tarde, volverá a brillar en todo su esplendor.
Cobertura Especial: Texto y material audiovisual: Lcda. Mariela Quintero Leal -Periodista








