En una de las declaraciones más severas emitidas desde el inicio de la actual gira diplomática estadounidense, el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, lanzó un crudo diagnóstico sobre la realidad humanitaria en Cuba. A bordo del Air Force One, el jefe de la diplomacia norteamericana describió un escenario de colapso social absoluto, donde el control militar de los recursos ha empujado a la población civil a situaciones de supervivencia extremas.
Maracaibo, Estado Zulia, Venezuela. Durante una entrevista exclusiva concedida a la cadena Fox News, Rubio, rompió los protocolos de la diplomacia tradicional para denunciar la captura del Estado cubano por parte de las cúpulas castrenses. Según el funcionario, el modelo actual impide cualquier tipo de recuperación financiera, toda vez que los flujos de capital son absorbidos por la estructura de poder que sostiene al régimen de La Habana.
El contraste de la miseria
El eje de la denuncia de Rubio se centró en la brecha insalvable entre la opulencia de la élite militar y la precariedad del ciudadano común. Con un lenguaje inusualmente directo, el Secretario de Estado relató las condiciones de hambruna que se extienden por la isla:
«Los generales militares se quedan con todo el dinero, la gente se está comiendo literalmente basura en las calles», sentenció Rubio ante las cámaras, subrayando que la crisis ha superado los umbrales de la pobreza estructural para convertirse en una catástrofe humanitaria visible.
Para Washington, esta situación no es un efecto colateral del sistema, sino la consecuencia directa de una economía diseñada para el sostenimiento de una sola casta. En este sentido, Rubio fue enfático al señalar que el estancamiento de Cuba es una decisión política de quienes ostentan el mando.
Sin cambios bajo el mando actual
La administración estadounidense, encabezada por Donald Trump, parece haber trazado una línea roja respecto a la posibilidad de una apertura económica con el actual gobierno cubano. Rubio descartó de manera tajante que pueda existir una mejora en la calidad de vida de los isleños mientras la estructura de mando permanezca inalterada.
«No puedes cambiar la trayectoria económica mientras las personas a cargo ahora sigan al mando de ese régimen», afirmó el Secretario de Estado. Sus palabras sugieren que las reformas cosméticas o los intentos de diálogo previos carecen de validez frente a la necesidad de una transformación sistémica en la conducción del país caribeño.
Una «oportunidad» bajo sombra de escepticismo
A pesar de la dureza de su discurso, el diplomático estadounidense dejó entrever que existe una ventana teórica para un giro en la política, aunque sus expectativas de éxito son prácticamente nulas. Esta postura de «presión máxima» parece buscar una fractura interna o un cambio de dirección drástico por parte de los factores de poder en la isla.
«Eso va a tener que cambiar. Les daremos una oportunidad, pero no creo que vaya a suceder», concluyó Rubio, cerrando la puerta a un optimismo diplomático a corto plazo. Esta declaración resuena con fuerza en el hemisferio, enviando un mensaje claro a los aliados y adversarios regionales sobre la postura de tolerancia cero que Washington mantendrá frente a lo que califica como un régimen fallido.
Por: Standard Digital News – INTERNACIONAL – POLÍTICA / Con información de Fox News /Foto cortesia / 14 de mayo de 2026








