WASHINGTON – El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, instó este jueves al Gobierno cubano a emprender cambios profundos en su modelo de gestión, advirtiendo que la capacidad de respuesta de Washington dependerá de la voluntad política de las autoridades en La Habana.
Un sistema bajo escrutinio: Durante una rueda de prensa, al ser consultado sobre si Cuba sería el próximo objetivo en la agenda de normalización diplomática tras el reciente acuerdo con Irán, Vance fue enfático al describir la situación actual de la isla. «Tienen un sistema que no ha funcionado», señaló el vicepresidente, comparando el deterioro económico de la nación caribeña con el contexto iraní, al cual calificó como «probablemente peor».
Seguridad y flujo migratorio
Más allá de los factores económicos, Vance subrayó que la crisis interna cubana tiene un impacto directo en la seguridad nacional estadounidense debido a la proximidad geográfica. «Estamos a 90 millas de las costas de Florida; cada vez que Cuba sufre una crisis, terminan llegando a Estados Unidos personas desesperadas que no pueden alimentar a sus familias», advirtió.
En cuanto a las posibles vías de entendimiento, el funcionario aclaró que existen canales de comunicación activos: «Ahora mismo estamos hablando con el Gobierno cubano sobre cómo podrían cambiar su forma de actuar para lograrlo. Vamos a ver qué hacen y, obviamente, si hacen una cosa, nosotros vamos a hacer otra. Si toman decisiones inteligentes, vamos a tener una relación mucho mejor con esa isla».
Tensión en el Caribe
Este llamado se produce en un escenario de alta tensión regional. Tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, la administración Trump ha intensificado la presión sobre La Habana mediante un bloqueo petrolero, buscando forzar una transición política y económica. Mientras Washington mantiene la posibilidad de medidas adicionales, el Gobierno cubano ha reiterado su rechazo a lo que consideran una injerencia en sus asuntos internos, denunciando además la posibilidad de una acción militar y ratificando su compromiso con la defensa de su soberanía nacional.
El tono de Vance refleja la postura de la Casa Blanca en una semana marcada por la reciente distensión con Teherán, sugiriendo que la diplomacia estadounidense busca aplicar lecciones aprendidas en otros escenarios conflictivos para tratar de influir en el futuro del Caribe.
Por: Redacción Standard Digital News | Internacionales | Con información de Agencias | Foto portada: Cortesía | 18 de junio de 2026








