PARÍS – Francia enfrenta una situación climática sin precedentes. Este lunes 22 de junio, el país ha activado el nivel máximo de alerta meteorológica ante una ola de calor que amenaza con romper récords históricos de temperatura, obligando a las autoridades a ordenar el cierre de al menos 845 centros educativos de primaria y secundaria.
Medidas de emergencia: El ministro de Educación, Edouard Geffray, confirmó la magnitud de la crisis al señalar que, además de los cierres, otros 1.800 establecimientos han modificado sus horarios para evitar la exposición de los alumnos durante las horas de mayor intensidad solar. La medida afecta principalmente a 35 departamentos situados en el cuadrante suroeste y el centro del país, incluyendo la región de París, donde se espera que los termómetros alcancen registros de entre 40 y 42 grados Celsius.
«Tenemos que adaptar nuestros edificios escolares; no necesariamente climatizarlos, ya que no es una solución universal. Se trata de realizar obras de aislamiento, mejorar la ventilación y buscar métodos para refrescarlos», explicó Geffray sobre la necesidad de adecuar una infraestructura que no fue concebida para episodios de calor extremo tan frecuentes.
Un país bajo presión
Météo France ha extendido la alerta naranja a otros 45 departamentos, advirtiendo que la canícula se prolongará, como mínimo, hasta el próximo fin de semana. Según las previsiones meteorológicas, el lunes podría marcar un hito negativo: el récord histórico de temperatura media nacional, superando los 29,4 grados registrados anteriormente en 2003 y 2019.
La emergencia ha alterado la vida social y administrativa del país:
- Restricciones: En las zonas bajo alerta roja, las prefecturas han prohibido el consumo de alcohol en la vía pública para aliviar la carga sobre los servicios de emergencia y sanitarios.
- Eventos: La tradicional Fiesta de la Música, celebrada este 21 de junio, ha sufrido cancelaciones y reprogramaciones en diversos ayuntamientos para proteger a la población.
- Debate laboral: Ante la severidad del clima, sectores ecologistas han solicitado implementar un «permiso climático» similar al español, que otorgaría hasta cinco días libres al año a trabajadores expuestos a fenómenos meteorológicos extremos.
Las autoridades mantienen una vigilancia constante ante la posibilidad de ampliar la alerta roja en las próximas horas, mientras la población intenta resguardarse de una ola de calor que pone a prueba la resiliencia del sistema público francés.
Por: Redacción Standard Digital News | Internacionales | Con información de Agencias | 21 de junio de 2026








