CARACAS – Ante las diversas interrogantes sobre el destino y la logística de los suministros enviados tras los sismos del pasado 24 de junio, altos representantes de los Estados Unidos han reafirmado la transparencia y rapidez con la que se gestiona la asistencia en el territorio nacional. El jefe del Comando Sur, Francis Donovan, y el encargado de Negocios de EE. UU., John M. Barrett, expresaron su conformidad con el despliegue realizado, calificando el proceso como «rápido, eficiente y confiable».
Respaldo a la operación logística: Durante una reciente intervención, el encargado de Negocios, John M. Barrett, salió al paso a los cuestionamientos sobre posibles irregularidades en la entrega de insumos. Al ser interrogado sobre las denuncias circulantes en plataformas digitales, el diplomático enfatizó que el Gobierno venezolano ha facilitado los permisos necesarios para canalizar esta masiva respuesta humanitaria. «Estamos viendo una distribución eficiente. Le damos seguimiento a cada comentario y estoy orgulloso de la eficacia que hemos tenido hasta ahora», sentenció Barrett, subrayando que la asistencia, valorada en más de 310 millones de dólares, busca atender estrictamente las necesidades apremiantes de la población en crisis.
Cifras de un despliegue sin precedentes
El alcance de la ayuda estadounidense no solo se traduce en valor financiero, sino también en un volumen de carga logística que ha sido fundamental para las zonas afectadas. Según datos oficiales, el despliegue abarca:
- Capacidad de carga: Traslado de 1,5 millones de libras (equivalentes a 680 toneladas) de insumos críticos.
- Alcance directo: Entrega de más de 60.000 paquetes o «kits» de asistencia básica para familias damnificadas.
- Compromiso de continuidad: Washington ha manifestado su intención de mantener este flujo de ayuda hacia el futuro, asegurando que la presencia de observadores sobre el terreno garantiza que la asistencia llegue a sus destinatarios finales.
El debate sobre el control de suministros
La declaración de los funcionarios estadounidenses busca cerrar filas ante la controversia generada el pasado fin de semana, cuando el alcalde de Panamá, Mayer Mizrachi, informó que rastrea mediante dispositivos electrónicos la ayuda humanitaria enviada a Venezuela para garantizar la rendición de cuentas a los donantes.
Por su parte, el jefe del Comando Sur, Francis Donovan, reconoció que, en situaciones de catástrofe de esta magnitud, es natural que surjan «fricciones» operativas. Sin embargo, resaltó la labor diplomática de Barrett para allanar el camino y asegurar que los recursos —desde alimentos hasta equipamiento médico— atraviesen los cuellos de botella logísticos. La cúpula militar y diplomática de Estados Unidos insistió en que los mecanismos de monitoreo están activos, permitiendo que la respuesta frente a la devastación del 24 de junio se mantenga como una de las operaciones humanitarias más coordinadas de la región en años recientes.
Por: Redacción Standard Digital News | Nacionales / Política | Con información de Agencias | Fotos cortesía | 07 de julio de 2026








