CARACAS.– En una clara postura diplomática y financiera, el Gobierno de los Estados Unidos descartó de manera categórica que las divisas procedentes de la nueva etapa de explotación petrolera en suelo venezolano vayan a canalizarse para saldar acreencias pendientes con China. La declaración responde directamente a las exigencias de Pekín, cuyos voceros diplomáticos reclamaron garantías institucionales para resguardar las inversiones asiáticas en la nación suramericana.
Durante una entrevista concedida a la agencia Bloomberg desde la capital venezolana, el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, aseveró que los dividendos generados por el incremento en la extracción hidrocarburífera «no se destinarán al pago de deudas con China». El representante de la Casa Blanca precisó que la administración encabezada por Donald Trump proyecta una reestructuración integral del pasivo financiero venezolano, si bien se abstuvo de detallar los mecanismos técnicos y el alcance específico de la medida frente al resto de los tenedores e inversionistas internacionales.
Tensión diplomática con Pekín y fiscalización en los yacimientos
La postura emitida desde Washington ocurre tras los señalamientos del portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores del gigante asiático, Guo Jiakun, quien exigió públicamente el respeto legítimo a los derechos e intereses de las corporaciones chinas en el país.
Al ser abordado sobre el convenio binacional que comprende la operatividad de 17 yacimientos estratégicos —varios de los cuales contaban con presencia previa de consorcios chinos y rusos—, Guo ratificó que las alianzas entre Pekín y Caracas están blindadas por las normativas internas y el derecho internacional.
No obstante, Wright enfatizó este miércoles que la Casa Blanca mantendrá una supervisión estricta sobre la arquitectura financiera y operativa del plan energético:
- Control de divisas: La administración estadounidense fiscalizará de forma directa los flujos monetarios derivados de la comercialización de crudo, volumen que proyecta duplicarse en los próximos años.
- Fiscalización a operadoras: Washington auditará las faenas de las corporaciones privadas adjudicatarias, incluyendo a la firma North American Blue Energy Partners (Nabep), vinculada al empresario Alejandro Betancourt.
El historial del pasivo petrolero con el gigante asiático
En el transcurso de las últimas dos décadas, Venezuela contrajo compromisos financieros de gran escala con el Gobierno chino mediante esquemas de financiamiento cancelados con despachos de hidrocarburos. Este formato permitió a la administración nacional honrar préstamos a través del suministro continuo de barriles.
A pesar de que el monto consolidado de la deuda acrece de registros precisos e independientes, un informe divulgado por Reuters reveló que envíos marítimos despachados hacia terminales asiáticas continuaron registrándose bajo la categoría de «cargamentos de pago de deuda». La decisión unilateral de Washington frena de forma tajante este mecanismo de compensación, reconfigurando la geopolítica financiera en la cuenca del Caribe.
Por: Redacción Standard Digital News | Categoría: Internacional – Economía y Geopolítica | Con información de Agencias / Fotos cortesía | Fecha: 3 de septiembre de 2026








