HOUSTON.– La firma energética North American Blue Energy Partners (Nabep) ha puesto en marcha un intensivo despliegue logístico y operativo orientado a explotar 17 yacimientos petrolíferos en territorio venezolano, con la meta de acelerar sus volúmenes de extracción a corto plazo. De acuerdo con informes operativos revelados por el diario norteamericano The Wall Street Journal (WSJ), la corporación prevé desplazar a Chevron como el principal operador privado de hidrocarburos dentro de la nación caribeña entre finales de 2026 y los primeros meses de 2027.
Actualmente, el flujo de bombeo de Nabep se sitúa entre los 200.000 y 220.000 barriles diarios, ubicándose muy cerca de los niveles reportados por Chevron, cuya producción oscila de forma estimada entre 230.000 y 280.000 barriles por jornada. Analistas del sector energético consultados por el referido medio económico calculan que Nabep posee la capacidad operativa para incorporar unos 180.000 barriles diarios adicionales a su capacidad instalada en el lapso de un año, proyección que supera los incrementos inmediatos previstos por su competidor directo durante el mismo período. A largo plazo, el plan estratégico de la empresa contempla alcanzar medio millón de barriles diarios para el cierre de 2028, con una proyección de escala superior que apunta a rebasar el millón de barriles diarios en el horizonte futuro.
Logística de envergadura y estructura del acuerdo institucional
Para sustentar esta fase de expansión, la compañía ha dispuesto de un contingente técnico compuesto por aproximadamente 60 plataformas de perforación, 30 calderas de vapor diseñadas para la movilidad de crudos pesados y extra pesados, además de 70 unidades de maquinaria pesada. En este contexto, se confirmó el despacho estratégico de dos taladros adicionales desde el puerto de Houston, Texas, con destino a costas venezolanas a bordo del buque mercante BBC Washington, en una travesía marítima estimada en seis días de navegación.
El derecho de explotación de estos 17 bloques —los cuales albergan reservas calculadas en 65.000 millones de barriles de crudo, equivalentes a cerca de una quinta parte de las reservas totales de la nación— fue otorgado a Nabep mediante un esquema especial. Dicho convenio otorga una participación pasiva del 35 % a la Oficina de Capital Estratégico del Pentágono mediante instrumentos financieros tipo warrants, sumado a derechos preferenciales para adquirir el 20 % de la producción extraída a precio de costo, opciones de primera compra sobre la producción restante y mecanismos directos de gobernanza corporativa, entre los que destacan el derecho a veto en nombramientos ejecutivos y la mayoría directiva reservada a ciudadanos estadounidenses. Ante esta fase operativa, un vocero de la firma aseveró a The Wall Street Journal: «Nabep está aumentando la producción petrolera para el hemisferio occidental, como prometió. Solo estamos compitiendo contra nosotros mismos».
La contraofensiva de Chevron y el debate sobre la competencia de mercado
El dinámico avance de Nabep ocurre en un momento donde Chevron procura consolidar su posición histórica como líder privado en el país a través de tres empresas mixtas constituidas junto a PDVSA. Tras hacerse pública la vinculación del Pentágono con Nabep, el presidente ejecutivo de Chevron, Mike Wirth, ratificó en Caracas un acuerdo destinado a canalizar una inversión de 7.000 millones de dólares durante un plazo de cinco años en las empresas conjuntas que opera en el país. Con la incorporación de dos nuevos yacimientos, Chevron proyecta elevar su techo de extracción hasta los 600.000 barriles diarios e incrementar de forma sustancial su número de plataformas activas, financiado fundamentalmente mediante el flujo de caja que generen los propios campos.
Sin embargo, el despliegue de una compañía que cuenta con respaldo de entidades gubernamentales estadounidenses ha causado inquietud en los altos mandos de petroleras tradicionales como ExxonMobil, ConocoPhillips y la propia Chevron. Representantes del sector han manifestado de forma privada sus dudas sobre las condiciones de equidad competitiva en el mercado, mientras que personas allegadas a Chevron cuestionan la viabilidad de que Nabep cumpla sus ambiciosos objetivos con la celeridad proyectada. Por su parte, el economista Francisco Monaldi, director del programa de energía para América Latina del Baker Institute de la Universidad Rice, advirtió que este tipo de participaciones podría añadir una variable de riesgo político adicional para la llegada de nuevos capitales internacionales.
Desafíos de infraestructura y proyecciones operativas hacia el futuro
La reactivación de los 17 yacimientos asignados —ubicados principalmente en la cuenca del Lago de Maracaibo en el estado Zulia y en la Faja Petrolífera del Orinoco— entraña retos de elevada complejidad técnica debido al deterioro prolongado que registra la red infraestructura energética venezolana tras años de desatención administrativa y gestiones deficientes. Pese a estos obstáculos, la trayectoria reciente de Nabep refleja una aceleración operativa singular, habiendo escalado en un período estimado de dos años de una producción modesta de 18.000 barriles diarios a convertirse en el segundo actor privado más relevante del país, tras inyectar cerca de 1.000 millones de dólares de capital propio.
Este contexto marca la primera controversia competitiva de consideración para la posición dominante de Chevron, firma que permaneció de manera ininterrumpida en el país tras las estatizaciones del año 2007 que motivaron el retiro de otras corporaciones norteamericanas. De acuerdo con documentos internos citados por la prensa financiera, Nabep prevé incorporar progresivamente hasta 52 taladros de perforación —desplegando seis para el cierre de 2026, doce adicionales en 2027 y posteriormente manteniendo una tasa de incorporación de dos equipos mensuales— habiendo completado previamente la adquisición de 23 unidades a contratistas estadounidenses para soportar el plan de perforación.
Por: Redacción Standard Digital News | Categoría: Economía y Petróleo | Con información de Agencias / Fotos cortesía | Fecha: 26 de septiembre de 2026








