ST. PETERSBURG.– En un electrizante e inolvidable compromiso decidido en entradas extras durante la madrugada de este miércoles, los Rays de Tampa Bay vencieron de manera agónica 4-3 a los Cerveceros de Milwaukee en el cuarto choque del Clásico de Otoño, esquivando la eliminación por barrida en las Grandes Ligas. El elenco floridano, que se encontraba contra la pared ante su afición, viniendo de atrás en su última oportunidad al bate para mantener con vida sus aspiraciones de lograr la primera corona de su franquicia.
El conjunto de Wisconsin acarició el ansiado título inédito en su historia de más de medio siglo cuando el novato Cooper Pratt sacudió un cuadrangular solitario en la parte alta del duodécimo episodio, rompiendo la paridad y colocando el marcador 3-2 a favor de los visitantes. Sin embargo, la escuadra local respondió con una categórica reacción en la parte baja de ese mismo capítulo, sellando la remontada definitiva gracias a imponentes sencillos remolcadores conectados por Jonny DeLuca y Ben Williamson tras aprovechar una pifia defensiva del antesalista Joey Ortiz.
Resiliencia en el terreno y un registro histórico para el marabino Jackson Chourio
La victoria insufló aire fresco al banquillo de Tampa Bay, conjunto que buscará extender la contienda este mismo miércoles en el quinto juego de la serie final, aunque permanece abajo 3-1 en el cruce global. Ningún equipo en la historia de la Serie Mundial ha logrado remontar semejante desventaja, pero la plantilla mantiene intacta la fe tras romper la seguidilla de ocho triunfos consecutivos que registraban los Cerveceros en la postemporada.
«Esto demuestra la capacidad de resiliencia de este grupo. Seguimos luchando y ese ha sido el lema en esta serie y durante toda la temporada», declaró Ben Williamson al término del extenuante encuentro que evitó la primera barrida en el Clásico de Otoño desde la edición de 2012.
A pesar del trágico desenlace para la novena de Milwaukee, la velada sirvió de escenario para que el novato venezolano Jackson Chourio inscribiera su nombre con letras doradas en los libros de récords del béisbol de las Mayores. El patrullero originario de Maracaibo, de apenas 22 años de edad, descargó un par de imparables para alcanzar los 10 hits en sus primeros cuatro compromisos de Serie Mundial, igualando la legendaria marca establecida en 1928 por la mítica figura de Babe Ruth. Por su parte, el prometedor infielder estadounidense
Cooper Pratt coronó una noche brillante de cuatro imparables y dos carreras impulsadas, rubricando una jornada épica de alto béisbol que mantendrá en vilo a los aficionados este miércoles.
Por: Redacción Standard Digital News | Categoría: Deportes y Béisbol | Con información de Agencias / Fotos cortesía | Fecha: 28 de octubre de 2026








