WASHINGTON.– La actividad económica en Oriente Medio y sus áreas de influencia registrará una severa contracción promedio del 2,1% durante el ejercicio 2026, un drástico viraje tras haber alcanzado una expansión del 3,3% el año pasado. De acuerdo con el más reciente informe divulgado este martes 6 de octubre por el Banco Mundial, este retroceso responde directamente a los estragos derivados de la confrontación bélica emprendida por Estados Unidos e Israel contra Irán desde febrero, escenario geopolítico que ha desarticulado el flujo comercial de la región.
El documento del organismo multilateral evidencia una alteración histórica en la dinámica financiera del área, la cual engloba al norte de África, Afganistán y Pakistán. A diferencia de turbulencias pasadas donde los países exportadores de hidrocarburos lograban capitalizar el alza en las cotizaciones internacionales del crudo, la parálisis del transporte marítimo generará un desplome medio del 4,3% en las naciones integrantes del Consejo de Cooperación del Golfo, mientras que las economías importadoras mostrarán mayor resistencia al crecer un 4,3% este año frente al 3,9% obtenido en 2025.
Estrangulamiento logístico, vulnerabilidad social y proyecciones de repunte
Además del severo estancamiento en el renglón energético, el reporte de la entidad crediticia alerta sobre repercusiones profundas en la industria turística, el transporte aéreo y los servicios logísticos, a la par de un repunte inflacionario empujado por el encarecimiento de los alimentos y los costes de flete marítimo. Este sacudón acentúa la fragilidad de las poblaciones más desfavorecidas en la única región del planeta donde los índices de pobreza se han incrementado de forma sostenida a lo largo de la última década.
Frente a este complejo panorama, el vicepresidente del Banco Mundial para la zona, Ousmane Dione, urgió a los gobiernos a blindar a los hogares en situación de vulnerabilidad y acelerar la reconstrucción de infraestructuras críticas. Asimismo, el directivo asomó la posibilidad de un rebote económico regional del 7,8% para 2027 si el conflicto armado cede a finales del año en curso y se logran restablecer las exportaciones, aunque advirtió categóricamente que la recuperación «no estará garantizada sin reformas estructurales».
Tensión naval y la irrupción de la inteligencia artificial
La causa inmediata de este descalabro financiero radica en el bloqueo del estrecho de Ormuz, enclave marítimo transformado por Teherán en su principal activo estratégico desde el comienzo de las hostilidades. La parálisis en este punto geográfico, por el cual transita aproximadamente el 20% del petróleo consumido a escala global, provocó la caída del tráfico de embarcaciones y desencadenó el despliegue de la armada estadounidense para habilitar corredores navegables seguros, asfixiando las vías tradicionales de despacho en el golfo Pérsico.
En paralelo al escenario bélico, la institución financiera resaltó que la penetración de la inteligencia artificial podría elevar la productividad de entre el 13% y el 20% de los puestos de trabajo en la región, frente a un riesgo de automatización inferior al 10%. La economista del Banco Mundial para la zona, Roberta Gatti, sostuvo que el éxito de esta transición dependerá de cerrar la brecha tecnológica y superar la escasa presencia del idioma árabe en los algoritmos globales, planteando alianzas donde potencias como Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos aporten capacidad de cómputo para que naciones vulnerables implementen esquemas de «IA reducida» en dispositivos móviles básicos.
Por: Redacción Standard Digital News | Categoría: Economía e Internacional | Con información de Agencias / Fotos cortesía | Fecha: 6 de octubre de 2026








