🕑 Este domingo 2 de noviembre de 2025, a las 2:00 a.m., gran parte de los territorios de Estados Unidos y Canadá entrarán en el horario estándar, lo que implica atrasar los relojes una hora. Este ajuste marca el final del horario de verano (Daylight Saving Time, DST), una práctica que se realiza cada año con el objetivo de aprovechar mejor la luz solar durante los meses más cálidos.
Este cambio significa que, por ejemplo, cuando el reloj marque las 2:00 a.m., deberá ajustarse a la 1:00 a.m., lo que brinda una hora adicional de descanso para quienes se encuentren en las zonas donde aplica la medida.
📍 Sin embargo, no todos los territorios participan en este cambio. Las excepciones incluyen:
- Arizona (excepto la Nación Navajo, que sí aplica el DST)
- Hawái
- Puerto Rico
- Islas Vírgenes de los Estados Unidos
Estos lugares mantienen el mismo horario durante todo el año, debido a su ubicación geográfica y a decisiones locales que consideran innecesario el cambio estacional.
¿Por qué se cambia la hora?
El horario de verano fue adoptado originalmente para reducir el consumo de energía eléctrica, aprovechando mejor la luz natural. Aunque su efectividad ha sido debatida en los últimos años, sigue siendo una práctica común en muchos países del hemisferio norte.
En Estados Unidos, el horario de verano comienza el segundo domingo de marzo y finaliza el primer domingo de noviembre. En Canadá, la mayoría de las provincias y territorios siguen el mismo patrón, aunque algunas regiones pueden tener variaciones.
¿Qué debes tener en cuenta?
- Si vives en una zona donde aplica el cambio, recuerda ajustar tus relojes manuales antes de ir a dormir el sábado por la noche.
- Los dispositivos electrónicos como teléfonos móviles, computadoras y relojes inteligentes suelen actualizarse automáticamente.
- Este cambio puede afectar vuelos, reuniones virtuales, horarios laborales y actividades programadas, por lo que es recomendable verificar cualquier agenda que dependa de la hora exacta.
🌐 Para quienes viven fuera de Estados Unidos y Canadá, este cambio puede modificar la diferencia horaria con familiares, amigos o socios comerciales en Norteamérica. Por ejemplo, desde Venezuela, la diferencia horaria con la costa este de EE.UU. pasará de una hora a dos.
Este ajuste, aunque breve, tiene impacto en millones de personas, desde trabajadores nocturnos hasta sistemas tecnológicos que dependen de la sincronización horaria. Estar informado y preparado es clave para evitar contratiempos.








