BOGOTÁ.– Bajo un repentino viraje en las directrices de su diplomacia exterior, el Gobierno de Colombia consumó este jueves su retiro definitivo de la Coalición por la Igualdad de Derechos (ERC, por sus siglas en inglés), un espacio multilateral integrado por 45 Estados dedicado a coordinar iniciativas globales para la protección de la población LGTBI. La determinación provocó un hondo impacto en el circuito diplomático internacional, en vista de que la nación suramericana ejercía la copresidencia de dicho mecanismo junto a España desde finales de 2024.
A través de un documento formal enviado a la secretaría del organismo, el despacho de relaciones exteriores ratificó el quiebre institucional indicando que «el Gobierno nacional ha decidido el retiro de la República de Colombia de la Coalición, con fecha efectiva a partir de hoy». Ante esta notificación, la organización defensora de derechos humanos Caribe Afirmativo fustigó la medida, denunciando que el país abandonó la alianza antes de concluir el mandato reglamentario que le correspondía, al tiempo que exigió explicaciones públicas y detalladas tanto a la Presidencia de la República como a la Cancillería.
Cuestionamientos de las ONG y pedido de rendición de cuentas
Portavoces de las plataformas civiles recordaron la relevancia estratégica de la ERC, una tribuna que articula a administraciones gubernamentales con actores de la sociedad civil en áreas de diplomacia internacional, diseño de políticas públicas, asignación de fondos de cooperación, cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y atención humanitaria. La ONG Caribe Afirmativo aseguró que fuentes oficiales revelaron que la Casa de Nariño justificó la dimisión al considerar que la permanencia en dicho foro constituía un legado de la administración anterior, argumento que fue replicado por los activistas, quienes enfatizaron que los derechos de las personas LGBTIQ+ son compromisos de Estado que deben prevalecer por encima de los relevos de corte ideológico.
En esa misma línea, las agrupaciones demandaron un balance claro respecto al futuro de la agenda de inclusión dentro del servicio exterior, solicitando detalles precisos sobre la ejecución presupuestaria fijada para la Política Exterior Feminista proyectada hacia el año 2027. Las organizaciones expresaron su temor de que la salida de este escenario de concertación afecte los programas de cooperación técnica y el financiamiento de proyectos dirigidos a minorías en el territorio colombiano.
Posición de la Cancillería y choque doctrinario con el Ejecutivo
Frente al revuelo generado, el viceministro de Asuntos Migratorios, Consulares y Protección Internacional, Pedro Agustín Roa, afirmó categóricamente que la separación del organismo internacional no significará un retroceso en la salvaguarda jurídica ni en las garantías de la comunidad LGTBI dentro de las fronteras nacionales. La Cancillería argumentó que el retiro responde a un proceso de reordenamiento de las prioridades de la política exterior colombiana, concluyendo que mantener la membresía activa en la coalición no constituía un asunto prioritario dentro del nuevo esquema diplomático.
Pese a los desmentidos oficiales, las agrupaciones de la sociedad civil interpretan la renuncia como una ratificación del perfil ideológico que abandera el presidente Abelardo de la Espriella. Durante la campaña electoral, el actual mandatario manifestó públicamente su desacuerdo frente a la adopción de menores por parte de parejas del mismo sexo en defensa de la estructura familiar tradicional. En este contexto, diversas plataformas defensoras de derechos humanos alertan que tales discursos y acciones institucionales evidencian un síntoma preocupante de posible debilitamiento en los programas de inclusión social y diversidad en el país.
Por: Redacción Standard Digital News | Categoría: Internacionales y Política | Con información de Agencias / Fotos cortesía | Fecha: 20 de septiembre de 2026








