La empresa estatal Unión Eléctrica confirmó el colapso del Sistema Electroenergético Nacional y anunció la activación de protocolos para restablecer el servicio.
LA HABANA, Cuba — En un acontecimiento que ha sumido a la isla en una parálisis absoluta, la empresa estatal Unión Eléctrica (UNE) confirmó este lunes la caída total del Sistema Electroenergético Nacional (SEN). El fallo sistémico, que se produjo de forma súbita, ha dejado a la totalidad del país sin suministro eléctrico, marcando el punto más crítico de una crisis energética que ya venía golpeando con dureza a la población cubana en las últimas semanas.

Un colapso sistémico en cadena
Según el comunicado oficial emitido por las autoridades de aviación civil y energía, el SEN sufrió una desconexión total, lo que técnicamente se conoce como un «evento de cero generación». Aunque la UNE ha anunciado la activación inmediata de protocolos para el restablecimiento gradual del servicio, los expertos advierten que el proceso de «arranque en negro» de las termoeléctricas es extremadamente complejo y podría tomar horas, o incluso días, alcanzar una estabilidad mínima.
El contexto de una crisis anunciada
El apagón masivo de este 16 de marzo de 2026 no es un hecho aislado. En las últimas horas, reportes en redes sociales y testimonios de residentes en provincias como Holguín, Villa Clara y Matanzas daban cuenta de cortes que superaban las 18 horas diarias. Los factores que han detonado este colapso total incluyen:
- Falta de combustible: El déficit de crudo y diésel para alimentar las centrales flotantes y las plantas de generación distribuida.
- Obsolescencia tecnológica: El deterioro crítico de las principales centrales termoeléctricas (CTE), como la Antonio Guiteras, que ha operado con parches técnicos durante años.
- Clima de tensión: La falta de electricidad ha generado un efecto dominó en servicios vitales como el suministro de agua, las comunicaciones y la cadena de frío para alimentos.
Reportes desde el terreno
A través de plataformas como X y Telegram, los usuarios informan que las principales ciudades, incluida La Habana, se encuentran en penumbra total. «La ciudad está muerta. No hay semáforos, no hay internet en muchas zonas y la incertidumbre es total», reportó un cronista independiente desde el Malecón habanero.
Por su parte, el Ministerio de Energía y Minas ha hecho un llamado a la «calma y la disciplina», asegurando que los técnicos trabajan ininterrumpidamente para levantar los microsistemas que permitan alimentar las centrales principales.
Impacto regional y económico
Este colapso ocurre en un momento de alta fragilidad económica para la isla. La parálisis de la industria y el comercio por falta de fluido eléctrico agrava la escasez de productos básicos. La comunidad internacional observa con preocupación la evolución de este evento, que pone a prueba la capacidad de resiliencia de la infraestructura cubana en un 2026 marcado por la inestabilidad de suministros externos.
Por Redacción SDNnews con información y fotos Actualidad RT /Zed Jameson / Gettyimages.ru








