WASHINGTON.– En un esfuerzo de alta diplomacia para desescalar la tirantez geopolítica entre las dos principales potencias económicas del planeta, el presidente estadounidense Donald Trump catalogó como una «gran reunión» la cumbre bilateral sostenida este jueves en la Casa Blanca junto a su homólogo chino, Xi Jinping. La jornada representó el primer viaje de Estado formal del mandatario oriental a la sede del Gobierno norteamericano en casi una década, enmarcado en una compleja agenda bilateral signada por contenciosos comerciales, disputas tecnológicas y roces estratégicos globales.
La recepción institucional comenzó en horas de la mañana, alrededor de las 10:00 hora local (14:00 GMT), cuando el dignatario asiático y su esposa, Peng Liyuan, arribaron al recinto presidencial para ser recibidos por el jefe de Estado anfitrión y la primera dama, Melania Trump, mediante una ceremonia con honores militares.

Posteriormente, los mandatarios se trasladaron al Despacho Oval para celebrar una sesión de trabajo a puerta cerrada que se extendió por más de tres horas, mientras las primeras damas cumplían una agenda cultural paralela con una visita al Museo Nacional de Arte Asiático del Instituto Smithsonian.
Gestos de cercanía, recorrido protocolar y cena de Estado
Al término de las deliberaciones formales, pasadas las 13:30 hora local (17:30 GMT), el gobernante estadounidense acompañó personalmente al mandatario chino en un paseo por los jardines exteriores de la residencia ejecutiva. Durante la caminata, Trump exhibió ante la delegación visitante las obras de infraestructura que se adelantan en el recinto, incluyendo un nuevo salón de eventos y un helipuerto, al tiempo que dedicó palabras amables a su homólogo ante los medios de comunicación. «Es un experto en piedra, entre muchas otras cosas, y le encanta el buen granito», comentó el presidente estadounidense mientras despedía al líder chino en el pórtico del Ala Oeste.
Esta cumbre representa la segunda reunión presencial entre ambos jefes de Estado en el transcurso del año, dándole continuidad al encuentro realizado el pasado mes de mayo en Pekín. Para culminar los honores protocolares de la jornada diplomática, la pareja presidencial estadounidense ofrecerá una cena de Estado en la Casa Blanca en honor a la comitiva asiática, buscando consolidar un clima de entendimiento mutuo.
Agenda estratégica: Aranceles, inteligencia artificial y equilibrio geopolítico
La cita de alto nivel tuvo como propósito central enfriar las fricciones en materias críticas que abarcan las disputas impositivas, el suministro de tierras raras, las diferencias en torno al estatus de Taiwán y el conflicto en Irán. Durante el intercambio inicial, Trump apeló a la «extraordinaria amistad» construida con el mandatario oriental y subrayó la urgencia de abordar temas clave vinculados a la seguridad internacional y al desarrollo tecnológico.
Por su parte, la representación china abogó por consolidar la estabilidad bilateral y evitar escenarios de confrontación directa entre ambas naciones. En su intervención, Xi enfatizó que el avance vertiginoso de la inteligencia artificial debe mantenerse de forma permanente «bajo control humano» y manifestó la disposición del Ejecutivo chino para estrechar la cooperación bilateral en materia de combate contra el tráfico ilícito de drogas, dejando abiertos los canales institucionales de consulta.
Por: Redacción Standard Digital News | Categoría: Internacional y Política | Con información de Agencias / Fotos cortesía | Fecha: 24 de septiembre de 2026








