La tarde de este lunes 21 de abril, la majestuosa Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá en Maracaibo se vistió de solemnidad para rendir un emotivo homenaje «La voz mas alta del Merengue», el gran Rubby Pérez, destacado artista dominicano que siempre llevó a Venezuela en su corazón.
A tan solo doce días de su trágico fallecimiento en un accidente ocurrido mientras ofrecía un concierto en Santo Domingo, República Dominicana, su legado y conexión con el pueblo venezolano fueron celebrados en una ceremonia cargada de significado y profunda admiración.

El pueblo zuliano, acompañado de músicos, artistas y seguidores, se congregó en una misa solemne marcada por momentos de profunda espiritualidad y música para celebrar el legado de este ícono del merengue.

La Misa Exequial, dio inicio con una sentida homilía por parte del Presbítero Neward Andrade, quien destacó el amor de Rubby Pérez por la música, la cultura zuliana y venezolana, resaltando su papel como embajador de las tradiciones que conectan a Venezuela y a su natal República Dominicana .

Entre los momentos más destacados de la ceremonia estuvo la participación de la cantante Dayana Barrios, quien interpretó algunos de los éxitos más emblemáticos de Pérez, llenando el templo de emociones y nostalgia.

En conversación con Standar Digital News, Barrios expresó: “El señor Rubby Pérez era un ser excepcional. Tuve la dicha de conocerlo y él se tomó la molestia de dirigir unas palabras a la orquesta que en ese momento lo acompañabamos. Era un ser de luz, a quien siempre voy a recordar con muchísimo cariño.”
Por su parte, el Volcán de América, Argenis Carruyo, ofreció una sublime interpretación del Ave María, elevando la solemnidad del momento con su característico talento.

El emotivo solo de trompeta, junto con la interpretación de «De Color de Rosas»—la última canción que Rubby Pérez cantaba, cuando ocurrió de la tragedia—realizada por un Servidor de María, añadió una profundidad espiritual incomparable a la ceremonia. Mientras la música llenaba el templo, los asistentes, visiblemente conmovidos, abarrotaron la Basílica en un tributo cargado de gratitud y admiración hacia el inolvidable artista.


El homenaje no solo atrajo a fieles y seguidores, sino también a una representación significativa de la prensa zuliana. Los medios locales se hicieron presentes en la Basílica para documentar este emotivo evento y destacar la relevancia cultural y humana de Rubby Pérez en la región.

El Príncipe del Merengue, Omar Enrique, organizador del homenaje, compartió emotivas palabras que destacaron la conexión única de Rubby Pérez con Venezuela. “Aparte de ser un enamorado de Venezuela, Rubby era un enamorado de Maracaibo. Siempre llevaba la gaita en su corazón y, cada vez que sabía de una fiesta con venezolanos presentes, no dudaba en interpretar ‘Cuando voy a Maracaibo’. Este homenaje era algo que él merecía profundamente,” afirmó Omar Enrique.

El cantante también recordó que Pérez fue sepultado con las banderas de Venezuela y de República Dominicana, simbolizando el amor que simpre dijo sentier por ambas tierras. “Hoy estamos aquí rodeados de músicos, gaiteros y grandes amigos de Rubby, como Argenis Carruyo. El pueblo vino a la Basílica para rendirle honores en esta hermosa ceremonia que hicimos no solo para Rubby, sino para todos los fallecidos de Venezuela y República Dominicana.”acotó Omar

Además, Omar Enrique anunció que en junio iniciará una gira de conciertos en honor a Rubby Pérez, junto a leyendas del merengue como Wilfrido Vargas y Bonny Cepeda, y un proyecto que contará con la colaboración de grandes figuras del género. Este homenaje musical subraya el impacto de Pérez en el merengue y su contribución al panorama cultural internacional.
La Basílica de la Chinita, se convirtió en un espacio de despedida lleno de gratitud hacia el maestro Rubby Pérez. Su conexión con Venezuela, especialmente con Maracaibo, siempre será recordada como un símbolo de amor y respeto mutuo. Este tributo reafirma que su legado musical y humano permanecerá vivo en los corazones de quienes lo admiraron, trascendiendo fronteras y generaciones.
Texto SDNnews /Fotos cortesia








