El rugido de los motores se mezcló con la polémica, en el icónico Autodromo Nazionale di Monza, donde Max Verstappen volvió a lo más alto del podio tras una sequía de ocho carreras, firmando su tercera victoria del año y la primera bajo la dirección de Laurent Mekies en Red Bull.
Pero si el neerlandés celebró con autoridad, los McLaren se llevaron los reflectores por razones menos gloriosas.
Salida con controversia Desde el primer giro, la carrera prometía drama. Verstappen defendió la pole cortando la primera chicana para mantenerse por delante de Lando Norris, pero en un gesto de diplomacia deportiva, cedió momentáneamente el liderato para evitar sanciones. Cuatro vueltas más tarde, recuperó la punta y no la soltó más.
McLaren: estrategia en entredicho La batalla por el segundo lugar se convirtió en un capítulo de tensión interna. Oscar Piastri, tras una parada limpia, superó a Norris, quien perdió tiempo por un fallo en el cambio de neumático delantero izquierdo. Pero McLaren intervino: ordenó al australiano devolverle la posición a su compañero, alegando que el error fue del equipo y no del piloto británico3. Piastri obedeció, no sin antes recordar por radio que “los pit stops son parte de las carreras”.
El resto del pelotón
- Charles Leclerc mantuvo el honor de Ferrari con un cuarto puesto sólido.
- George Russell se coló entre los Cavallinos, mientras que Lewis Hamilton remontó del décimo al sexto lugar.
- Alex Albon dio puntos a Williams, y los jóvenes Antonelli, Bortoleto y Hadjar brillaron en el top 10.
Colapinto y el motor Alpine: sin potencia ni suerte El argentino Franco Colapinto finalizó 17º, tras una carrera marcada por la falta de ritmo y un calambre que lo obligó a gestionar su esfuerzo. El cambio de motor en Alpine no dio frutos, y el Renault mostró sus limitaciones desde la clasificación.
Clasificación del Mundial Aunque Verstappen sumó su 65ª victoria en F1, el campeonato sigue en manos de Oscar Piastri, con 324 puntos, seguido por Norris con 293. Verstappen, tercero con 230, necesitaría un milagro para revalidar el título.
La Fórmula 1 se dirige ahora a las calles de Bakú para el GP de Azerbaiyán, con un campeonato que arde y un McLaren que deberá resolver sus dilemas internos antes de que la lucha por la corona se les escape
Con informacion de agencias- foto portada cortesia








