El deceso de Mattelart fue confirmado por la Federación Latinoamericana de Facultades de Comunicación Social (FELEFACS), la Universidad de Málaga y la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana que expresaron sus condolencias
El pasado viernes 31 de octubre, en París, el mundo académico y comunicacional despidió a uno de sus más grandes referentes: Armand Mattelart, teórico belga radicado en Francia, cuya obra transformó radicalmente el pensamiento crítico sobre los medios, la cultura y la globalización. Su legado intelectual, profundo y vigente, seguirá iluminando el estudio de la comunicación como herramienta de emancipación social.

Nacido en Lieja, Bélgica, el 8 de enero de 1936, Mattelart inició su formación en Derecho y se especializó en Demografía. Sin embargo, su vocación lo llevó a convertirse en uno de los pilares de la Economía Política de la Comunicación, una corriente que analiza los medios no solo como canales informativos, sino como estructuras de poder y disputa ideológica.
De Europa a América Latina: el nacimiento de un pensamiento crítico
En los años sesenta, Mattelart se trasladó a Chile, donde encontró el terreno fértil para desarrollar su pensamiento. Durante el gobierno de Salvador Allende, se desempeñó como profesor en la Universidad Católica de Valparaíso y participó activamente en un movimiento intelectual que cuestionaba el papel de los medios de comunicación de masas en la construcción de hegemonías culturales.
Fue en ese contexto que, junto al escritor Ariel Dorfman, publicó en 1971 la obra que lo catapultó a la escena internacional: Para leer al Pato Donald. Este libro, considerado un clásico de la crítica cultural, desentrañó las ideologías ocultas en las narrativas de la cultura de masas y denunció el imperialismo simbólico presente en productos aparentemente inocentes como los cómics de Disney.
Una vida dedicada a la investigación y la docencia
Tras el golpe militar de 1973, Mattelart se vio obligado a abandonar Chile. Se estableció en Francia, donde consolidó una brillante carrera académica como profesor emérito de la Universidad de París VIII (Vincennes–Saint-Denis). Desde allí, su pensamiento se expandió por América Latina, Europa y África, formando generaciones de investigadores comprometidos con una visión crítica y transformadora de la comunicación.
Es autor de decenas de obras traducidas a varios idiomas. Sus textos, traducidos a múltiples idiomas, son lectura obligada en facultades de comunicación social, sociología, ciencias políticas y estudios culturales. Entre sus obras más influyentes se encuentran:
- La Comunicación-Mundo
- Multinacionales de la Comunicación
- La Invención de la Comunicación
- Historia de las Teorías de la Comunicación (junto a Michèle Mattelart)
- También es coautor del clásico Para Leer al Pato Donald.
Comunicación como campo de disputa política
En toda su producción, Mattelart sostuvo una idea central: la comunicación es política. No como propaganda, sino como espacio de construcción de sentidos, de lucha por la verdad, de democratización del conocimiento. Para él, entender los mecanismos de los medios era esencial para cualquier proyecto emancipador. “Democratizar la información es democratizar la sociedad”, afirmaba con convicción.
Su pensamiento no solo cuestionó los modelos dominantes, sino que propuso alternativas desde el Sur Global, desde las periferias, desde los márgenes. Fue un defensor de la pluralidad, de la soberanía comunicacional y de la necesidad de formar ciudadanos críticos.
Hoy, el mundo despide a Armand Mattelart, pero su obra permanece como faro para quienes creen que la comunicación puede —y debe— ser herramienta de transformación. Su legado nos recuerda que pensar los medios es pensar el mundo, y que en cada palabra, imagen o mensaje, se juega también el destino de nuestras democracias.
Con informacion de agencias y Fotos cortesia








