NUEVA YORK.– El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ofreció este miércoles declaraciones clave tras el histórico encuentro a puerta cerrada celebrado en Manhattan entre el presidente norteamericano, Donald Trump, y la mandataria venezolana, Delcy Rodríguez. El alto funcionario estadounidense confirmó que, aunque el intercambio diplomático entre ambos jefes de Estado tuvo una duración breve, la agenda abordó de manera directa los compromisos electorales, la reestructuración de la deuda pública, el restablecimiento económico y los avances hacia un proceso de transición y reconciliación en la nación suramericana, cuyo objetivo final consiste en consolidar «una democracia estable con una economía funcional».
Segun Rubio, entre otras cosas, las partes abordaron las consecuencias del sismo que sacudió al país sudamericano, al que calificó como «el peor terremoto de la región».»Así que Venezuela tiene muchos problemas. Probablemente tenga la mayor deuda soberana del mundo, que debe ser reestructurada», indicó. «Queremos hacer dos cosas al mismo tiempo: ayudarles a reconstruir su economía, no de manera perfecta, pero sí hasta alcanzar un nivel de estabilidad que permita a un gobierno elegido tener éxito. Y, en segundo lugar, reconstruir todo lo necesario para que puedan celebrarse unas elecciones verdaderamente libres y justas», detalló.
Asimismo, en el marco de una ronda de preguntas con medios de comunicación en la sede de la Organización de las Naciones Unidas, el jefe de la diplomacia estadounidense fue consultado sobre las denuncias presentadas por el equipo de la dirigente opositora María Corina Machado, quienes reportaron tres intentos infructuosos en las últimas 24 horas para concretar su retorno al territorio venezolano. Al respecto, el funcionario optó por evitar pronunciamientos directos sobre los impedimentos de reingreso, enfocando su postura en los requerimientos generales del proceso de reconstrucción institucional que demanda el país.
Estatus de la dirigencia opositora y visión sobre la diáspora venezolana
Pese a evitar una postura taxativa sobre si la Casa Blanca considera que la líder opositora debe regresar de forma inmediata a la nación, Rubio tuvo palabras de reconocimiento para la dirigente. «María Corina es muy valiente, la apreciamos mucho, la conozco desde hace mucho tiempo y he estado interactuando con ella durante mucho tiempo», afirmó el secretario de Estado. No obstante, redirigió de inmediato la atención mediática hacia el universo de ciudadanos desplazados durante los últimos años, recordando que «hay como 8 millones de venezolanos que han abandonado ese país» y que la meta prioritaria de Washington es facilitar las condiciones para una repatriación voluntaria.
Sobre este punto, el representante estadounidense enfatizó el compromiso institucional con la comunidad migrante: «Nuestra política es que queremos… no es que queramos expulsarlos de Estados Unidos. No estoy diciendo eso. Estoy diciendo que nos gustaría que esa comunidad pudiera regresar a su país y reabrir los negocios que perdieron, si así lo desean». Rubio aseguró que ya se evidencian signos de reactivación en la movilidad hacia Caracas, ejemplificando que «esos vuelos de aerolíneas estadounidenses que vienen de Miami están llenos todos los días», lo que a su juicio refleja un interés progresivo por la normalización del país.
Requisitos para el retorno de la confianza y dinamismo de la agenda exterior
El titular del Departamento de Estado vinculó la sostenibilidad del retorno ciudadano con la edificación de garantías políticas y financieras sólidas que aseguren el éxito de las negociaciones en curso. «Nos gustaría ver un punto en el que sientan y tengan confianza en que realmente pueden regresar y reconstruir lo que perdieron o reconstruir lo que se les quitó en el frente político, pero también en el frente económico», indicó el funcionario, remarcando con insistencia que «para que eso suceda necesitamos hacer más progreso en estas conversaciones».
Al ser cuestionado sobre plazos o cronogramas concretos para la ejecución de las reformas constitucionales y la convocatoria a nuevos comicios presidenciales, Rubio se abstuvo de fijar fechas definitivas, argumentando la complejidad y densidad de la labor diplomática desempeñada por la administración estadounidense durante las sesiones de la Asamblea General. «Tuvimos como, no sé, 142 reuniones ayer. El presidente tomó un montón de reuniones que duraron hasta las 11 p. m.», concluyó el diplomático, reafirmando que las conversaciones técnicas se mantendrán de forma ininterrumpida.
Por: Redacción Standard Digital News | Categoría: Internacionales y Política | Con información de Agencias / Fotos cortesía | Fecha: 23 de septiembre de 2026








