CIUDAD DE PANAMÁ, 26 de febrero 2026.– Ante el reciente incidente reportado en el Aeropuerto Internacional de Tocumen, la Autoridad Nacional de Aduanas (ANA) de la República de Panamá emitió un pronunciamiento oficial para esclarecer los procedimientos aplicados al equipaje de una funcionaria de la República Bolivariana de Venezuela. El Gobierno panameño sostiene que la actuación de sus agentes se ciñó estrictamente al marco jurídico nacional y a los tratados internacionales vigentes.
El Incidente: Detección de irregularidades
Los hechos se suscitaron cuando una funcionaria diplomática presentó cuatro bultos para su inspección en el área de escáner. Durante el proceso de cribado, los sistemas de seguridad detectaron imágenes «irregulares» en dos de los equipajes, lo que activó de inmediato los protocolos de verificación adicional por parte de las autoridades aduaneras.
A pesar de que la funcionaria alegó que los bultos constituían «valijas diplomáticas», la inspección física y técnica determinó discrepancias fundamentales con la normativa internacional.
Incumplimiento de la Convención de Viena
Tras una coordinación exhaustiva con el Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá, se concluyó que los bultos en cuestión no cumplían con los requisitos mínimos de identificación y seguridad exigidos por el Artículo 27 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961.
Dicho artículo establece que, para gozar de inviolabilidad, la valija diplomática debe:
- Portar signos exteriores visibles que identifiquen su carácter.
- Contar con sellos oficiales de la misión o el Estado de origen.
- Poseer elementos de inviolabilidad debidamente certificados.
Al carecer de estos distintivos, el Estado panameño procedió a la verificación técnica para garantizar la seguridad aeroportuaria, asegurando que el procedimiento no constituye una violación de la inmunidad, sino el cumplimiento de la ley ante bultos que no cumplen con la forma jurídica de valija.
Contexto Diplomático y Respuesta Institucional
Este pronunciamiento surge en respuesta a las reclamaciones del Gobierno venezolano, que calificó el acto como una transgresión a los principios esenciales de las relaciones entre Estados. Sin embargo, la Autoridad Nacional de Aduanas enfatizó que:
«La actuación se realizó dentro del marco jurídico nacional y de los acuerdos internacionales. Panamá mantiene un compromiso inquebrantable con el respeto a las misiones extranjeras, siempre que estas se ajusten a los protocolos que garantizan la transparencia y la seguridad mutua».
Estabilización de las Relaciones Bilaterales
Este incidente ocurre en un momento crítico de restablecimiento progresivo de los lazos bilaterales, que incluye la reapertura de servicios consulares y la normalización de frecuencias aéreas. Panamá reitera su disposición al diálogo, pero subraya la importancia de que todas las delegaciones acreditadas observen estrictamente las normativas de identificación diplomática para evitar malentendidos técnicos en puntos de control fronterizo.
Por: Redacción SDNnews|Con información de agencias y Foto cortesia








