En su primera audiencia pública como líder de la Iglesia, el PAPA León XIV dejó un mensaje trascendental que resonó en el mundo de los medios de comunicación.
Ante una multitud de periodistas reunidos en el aula Pablo VI del Vaticano, el pontífice estadounidense hizo un llamado urgente a transformar la manera en que se informa, promoviendo una comunicación que escuche, que incluya y que construya.
«Lo que hace falta no es una comunicación ruidosa y muscular, sino una comunicación capaz de escuchar, de recoger la voz de los débiles que no tienen voz», afirmó, en lo que se perfila como una de las declaraciones más significativas de su naciente pontificado.
El discurso, recibido con aplausos en múltiples momentos, estuvo marcado por una fuerte invitación a la reflexión sobre el papel de la prensa en el contexto actual. En un mundo donde la desinformación y el sensacionalismo pueden avivar tensiones, el PAPA instó a los comunicadores a optar «con conciencia y valentía por el camino de una comunicación de paz», subrayando que las palabras pueden convertirse en armas o en instrumentos de reconciliación.
El periodismo en la primera línea de la verdad
León XIV recordó a los presentes que su labor es esencial para la construcción de un mundo más justo. «Estáis en primera línea narrando conflictos y esperanzas de paz, situaciones de injusticia y pobreza, y el trabajo silencioso de muchos por un mundo mejor», enfatizó, reconociendo el esfuerzo de quienes buscan informar con ética y compromiso.
Asimismo, destacó que los medios no pueden quedar ajenos al tiempo y a la historia. «No puede haber comunicación ni periodismo al margen del tiempo y de la historia», afirmó, citando a San Agustín para reforzar su mensaje: «Vivamos bien y los tiempos serán buenos. Nosotros somos los tiempos.»
Un llamado ante la revolución tecnológica
La inteligencia artificial y las nuevas tecnologías también formaron parte de su discurso. León XIV advirtió sobre el impacto de estas herramientas en la comunicación y la ética periodística, señalando que su inmenso potencial debe ser guiado con responsabilidad y discernimiento para garantizar que beneficie a la humanidad.
En este sentido, instó a los medios y a los líderes de la tecnología a actuar con prudencia, evitando que la inteligencia artificial refuerce la desinformación o debilite el vínculo humano en la sociedad.
Una visión de paz para el mundo
El PAPA cerró su intervención con un mensaje esperanzador, reafirmando su visión de una Iglesia comprometida con la comunicación auténtica. «Desarmemos las palabras y ayudaremos a desarmar la Tierra. La comunicación desarmada y desarmante nos permite compartir una visión diferente del mundo y actuar de un modo coherente con nuestra dignidad humana», sostuvo.
Con este primer pronunciamiento, el PAPA León XIV marca un precedente en su pontificado, posicionándose como un defensor de una comunicación humanizada, ética y orientada a la paz. Un mensaje que no solo impacta a los periodistas presentes, sino que resuena en todas las esferas de la sociedad global.
Con información de EFE








