
¡Que suenen los tambores! Cabimas celebra a San Benito de Palermo, el pueblo baila, demuestra su fe y celebra en su honor

San Benito también conocido como el Moro, el Patrón de Palermo, Nació entre 1524 y 1525 en el pueblo siciliano de San Fratello, y murió a finales del siglo XVI (1589) en la ciudad de Palermo, Italia. Era hijo de negros esclavos manumisos. Hoy su culto se extiende por las comunidades de los descendientes afroamericanos.
San Benito de Palermo Cien años uniendo a un pueblo
Por 10 días en diciembre del año 1922 los tambores de los chimbángueles no dejaron de repicar, la gente de Cabimas suplicaba, de rodillas, a una imagen de San Benito de Palermo, el cese del chorro de petróleo en El Barroso. El negro les cumplió y el fervor se afianzó y la fe se acrecentó después de este milagro ocurrido
Aunque no se ha determinado con exactitud, la fecha en la cual se iniciaron las festividades con chimbángueles y el baño de ron a la imagen en honor a San Benito de Palermo en Cabimas, ya tiene 60 años de recorrido por las calles de Cabimas según registros históricos y personas de la época,.
La Sociedad de Vasallos de San Benito de Ambrosio a lo largo de los años han mantenido su norte; inquebrantables con el transcurrir de las generaciones y mostrar con orgullo la cultura del primer santo negro de la iglesia y afianzar la devoción de los cabimenses.
Por iniciativa de Jesús Campos, quien se desempeñaba como coordinador de las fiestas en honor a San Benito en la Diócesis de Cabimas, hace 17 años fue fundada la Sociedad Cargadores de San Benito de Palermo con 30 hombres, quienes resguardan sobre sus hombros la santa imagen del copatrono de Cabimas.
Campos indicó que como Sociedad Cargadores de San Benito cumplen con actividades sociales y recreativas en sectores del municipio Cabimas, contando la historia a nuevas generaciones para mantener viva esta tradición donde reina la fe y devoción que une religión y folclor popular. La Sociedad Cargadores de San Benito está integrada por una directiva, y que ademas son los responsables de realizar la restauración de las diferentes imágenes del Santo ubicadas en las parroquias del municipio.
Historia del San Benito de Cabimas
Se habla que San Benito de Palermo llegó a Cabimas, como lo que es, un Santo de la Iglesia Católica, traído por los frailes Capucchinos Navarros a la iglesia de La Misión, entre 1758 y 1770. Por motivo de las guerras, los misioneros se extinguieron en todo el territorio nacional, dejando en custodia a San Benito en Casa de Máximo Antúnez, en 1818.
Pasado el tiempo, Máximo Antúnez, dona la imagen de madera que había llegado desde Italia y la entrega a la iglesia construida por Juana Villasmil , en el sector conocido como La Plaza, donde se salía en procesión cada 27 de diciembre, para ser bailado sólo por las mujeres, mientras los hombres se encargaban de los golpes de tambor. San Benito de Palermo es el primer santo negro y fue canonizado por la Iglesia el 24 de mayo de 1807 por el Papa Pío VII.
En los últimos años se ha convertido en punto de encuentro para festejar las fiestas del santo negro en las fechas 27 y 6 de enero.
San Benito a golpe de tambora
La fiesta de San Benito, es una de las devociones cristianas más arraigadas en Cabimas, en el estado Zulia, donde destaca la participación de los tamboreros conocidos como «Los Chimbángueles», expresión músico teatral popular con que se ofrenda al santo negro.
Posiblemente sean una síntesis producida en tierras venezolanas de antiguas culturas africanas de diversas y desconocidas procedencias, trasplantadas a esta región.
Ellos logran ensamblar en este rito colmado de música frenética y danza, una manifestación auténtica que irradió la fuerza y la energía de esta tradición desde el sur del lago de Maracaibo a varios lugares de Venezuela, especialmente en Cabimas,
«Los Chimbángueles» estan hechos para animar las fiestas en honor de San Benito.
Parte del canto chimbánguele es Ajé, Ajé San Benito, Ajé, que se entona al ritmo de los cueros.
La Fiesta empieza con la eucaristia en Honor al Santo Negro, que despues es llevado por sus creyentes bailando en su honor, dedicándole fuertes sonidos de tambora en todo su recorrido, un fiel acto representativo de la tradición africana de la época colonizadora. Desde entonces se le rinde culto.
Y como ya es tradición que alrededor de 300 tamboreros realizan su particular homenaje a lo largo de los 11,4 kilómetros que componen el recorrido.
La tradición se alterna cada año en las zonas sur y norte de Cabimas, La Rosa y Ambrosio respectivamente.
Marvelis Padrón