LONDRES / NUEVA YORK. – La confirmación de la muerte de Alí Jamenei y la destrucción de la cúpula teocrática iraní no solo han redibujado el mapa político del Medio Oriente, sino que han desatado una tormenta sísmica en los mercados energéticos. Analistas de todo el mundo advierten que el precio del barril de petróleo podría dispararse hasta los 100 dólares en las próximas horas, impulsado por el temor a una interrupción masiva en el suministro global.
Con Irán ostentando el 10 % de las reservas mundiales de crudo y aportando aproximadamente el 4,5 % del bombeo global, la ofensiva de Estados Unidos e Israel ha puesto en jaque la estabilidad del mercado, que cerró el viernes en 72,48 dólares (Brent). Un salto a los 100 dólares representaría un incremento violento de más del 37 %.
El Estrecho de Ormuz: El punto de asfixia global
El mayor temor de los analistas reside en el Estrecho de Ormuz, el corredor marítimo más vital del planeta por donde transita el 20 % de la producción mundial de petróleo.
- Riesgo de Bloqueo: Manuel Pinto, analista de XTB, advierte que cualquier represalia por parte de las fuerzas remanentes iraníes en este punto estratégico estrangularía la oferta energética.
- Capacidad Militar: Aunque el régimen ha sido decapitado, Raymond Torres (Funcas) señala que Irán aún dispone de capacidades distribuidas que podrían desestabilizar la navegación pacífica, elevando los costos de seguros y transporte a niveles récord.
Efecto Dominó: Inflación y Tasas de Interés
Un repunte sostenido del «oro negro» no solo afectaría las estaciones de servicio, sino que activaría una reacción en cadena en la economía real:
- Transporte y Logística: El aumento en los costos de fletes y energía industrial encarecería productos básicos y plásticos.
- Política Monetaria: Los bancos centrales, que planeaban bajas en las tasas de interés, podrían verse obligados a subir los tipos para frenar un nuevo repunte de la inflación, amenazando el crecimiento económico global.
- Refugios y Caídas: Mientras los inversores se refugian en el oro, activos de riesgo como el Bitcoin ya han sentido el impacto, cayendo un 3 % tras los ataques, situándose en los 63.000 dólares.
El precedente histórico
De alcanzar el umbral de los 100 dólares, el mercado repetiría picos históricos vistos durante la invasión de Ucrania en 2022 o la crisis financiera de 2008 (cuando el Brent rozó los 146 dólares). Sin embargo, la velocidad de los eventos actuales en Irán —donde Trump asegura que el país ha sido «obliterado» en un solo día— añade un componente de incertidumbre inédito.
La sesión bursátil de este lunes será determinante. Los mercados abrirán bajo la sombra de un Irán sin liderazgo claro y con una ofensiva militar que, según Washington, continuará «sin interrupción».
Redacción SDNnews | Con informacion de agencias








