WASHINGTON D.C. – 11 de febrero de 2026.-La estabilidad económica de América del Norte enfrenta un nuevo foco de incertidumbre. Según un reporte de la agencia Bloomberg, el presidente Donald Trump ha planteado de forma privada a sus asesores la posibilidad de que Estados Unidos abandone el T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá). Esta revelación surge en un momento crítico, a pocos meses de la revisión obligatoria del acuerdo programada para el próximo 1 de julio de 2026.
Un giro de «irrelevancia» hacia la rescisión
Aunque Trump fue el principal impulsor de este tratado en 2020 para reemplazar al antiguo TLCAN, sus declaraciones recientes han subido de tono. En una visita reciente a una planta de Ford cerca de Detroit, el mandatario calificó el pacto como «irrelevante», argumentando que Estados Unidos tiene la capacidad de producir de forma independiente y que «no necesita» los productos de sus vecinos del norte y sur.
Fuentes cercanas a la Casa Blanca sugieren que estas consultas internas buscan medir el impacto de una retirada total frente a la opción de presionar por concesiones drásticas en áreas como:
- Reglas de origen: Endurecer los requisitos para la industria automotriz.
- Seguridad y Migración: Utilizar el tratado como moneda de cambio para frenar el flujo migratorio y el tráfico de fentanilo.
- Prácticas de dumping: Combatir la competencia de productos con precios artificialmente bajos.
Incertidumbre en los mercados y respuestas regionales
La posibilidad de un retiro estadounidense sacudiría un intercambio comercial valorado en casi 2 billones de dólares. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, intentó calmar las aguas este miércoles en su conferencia diaria, asegurando que en sus llamadas con Trump «no ha habido un mensaje en ese sentido», calificando el reporte de Bloomberg como especulación.
Por su parte, el primer ministro canadiense, Mark Carney, ha calificado las conversaciones como «complejas», mientras que asesores comerciales de la administración Trump, como Jamieson Greer, han sugerido que Washington prefiere negociar de forma bilateral y separada con cada país, en lugar de mantener el bloque tripartito actual.
El escenario del «Sunset Clause»
Si los tres países no acuerdan la renovación del tratado en julio, este entraría en un periodo de revisiones anuales obligatorias durante diez años, lo que generaría una atmósfera de inestabilidad permanente para la inversión extranjera directa y las cadenas de suministro integradas.
El mercado ha reaccionado con cautela; la amenaza de aranceles cruzados y el fin de las exenciones impositivas del T-MEC podrían elevar significativamente el costo de vida en la región de cara a las elecciones intermedias de noviembre en Estados Unidos.
El T-MEC contiene una «cláusula de caducidad» que obliga a los socios a decidir su continuidad en 2026. De no haber consenso, el tratado expiraría automáticamente en 2036, a menos que se notifique una salida previa con seis meses de antelación.
A continuación, presentamos un breve análisis sobre las implicaciones de una posible salida de Estados Unidos del T-MEC, basada en los reportes recientes de Bloomberg y las proyecciones económicas para el horizonte de 2026:
1. El Factor de la Incertidumbre (Efecto Inmediato)
La sola mención de abandonar el pacto genera una «parálisis por desconfianza». La inversión extranjera directa (IED), especialmente la vinculada al nearshoring, se detendría ante el riesgo de que las reglas del juego cambien drásticamente. Esto afectaría la cotización del peso mexicano y la estabilidad de los mercados financieros en toda la región.
2. Impacto en Sectores Estratégicos
- Industria Automotriz: Es el sector más vulnerable. Actualmente, los vehículos producidos en la región cruzan fronteras sin aranceles gracias a reglas de origen específicas. Sin el tratado, se aplicarían aranceles de nación más favorecida (NMF), lo que elevaría el precio final de los autos para el consumidor estadounidense y restaría competitividad a las plantas en México y Canadá.
- Sector Agrícola: México es el principal proveedor de frutas y hortalizas para EE. UU. (aguacate, tomate, bayas). Una ruptura implicaría el regreso de aranceles y barreras fitosanitarias que encarecerían la canasta básica en Estados Unidos, alimentando la inflación interna.
- Electrónica y Manufactura: Las cadenas de suministro están tan integradas que un componente puede cruzar la frontera varias veces antes de ser un producto final. La ruptura fragmentaría estas cadenas, aumentando los costos logísticos y operativos.
3. El Escenario de la Renegociación Agresiva
Más que una salida definitiva, los analistas sugieren que Trump utiliza la amenaza de abandono como una herramienta de presión política. El objetivo sería forzar a México y Canadá a aceptar condiciones más estrictas en la revisión de 2026 sobre:
- Control de inversiones chinas en la región.
- Mayores estándares salariales y laborales.
- Nuevas cuotas de exportación de acero y aluminio.
4. Consecuencias para el Consumidor
El ciudadano común vería un impacto directo en su bolsillo. Desde el aumento en el precio de los alimentos hasta el costo de la tecnología y los servicios, la desaparición del bloque comercial más grande del mundo revertiría décadas de deflación en bienes de consumo importados.
En conclusión, la salida de EE. UU. del T-MEC no solo sería un golpe para México, sino que desarticularía la plataforma de exportación de la propia economía estadounidense, afectando a millones de empleos que dependen del comercio trilateral.
Por: Redacción SDNnews








