Con destructores lanzamisiles y drones submarinos, el Comando Central (CENTCOM) ha iniciado este sábado la limpieza del paso marítimo más crítico del mundo. Tras admitir Teherán que no puede localizar todos los artefactos que sembró en represalia contra Israel y Washington, el comercio petrolero mundial pende de un hilo en aguas del Golfo Pérsico.
GOLFO PÉRSICO – El Estrecho de Ormuz, la arteria por donde fluye el 20% del petróleo mundial, se ha convertido en un campo de batalla invisible. Este sábado, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) anunció el inicio formal de una misión de desminado de alta peligrosidad, diseñada para abrir una «ruta segura» en medio de la incertidumbre que reina en el paso marítimo.
El almirante Brad Cooper, comandante del CENTCOM, fue tajante al declarar que el objetivo es restablecer el libre flujo del comercio regional y mundial, una tarea que ahora requiere la intervención de tecnología de punta y buques de guerra ante la presencia de minas antibuque.
Despliegue de fuerza y tecnología submarina
La operación ha comenzado con la incursión de dos piezas clave de la flota estadounidense: los destructores lanzamisiles USS Frank E. Peterson (DDG 121) y el USS Michael Murphy (DDG 112). Ambos buques ya operan en el Golfo Pérsico liderando una misión que se ampliará drásticamente en las próximas horas.
Se espera la llegada de:
- Drones submarinos autónomos: Capaces de detectar y neutralizar explosivos sin poner en riesgo vidas humanas.
- Fuerzas especiales de desminado: Equipos de buzos y expertos en demolición submarina.
El error de cálculo de Teherán: Minas «perdidas»
La urgencia de la misión estadounidense surge tras un reporte alarmante del The New York Times. Según fuentes oficiales, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán no ha podido localizar la totalidad de las minas que ellos mismos colocaron como represalia por la reciente escalada bélica entre Israel y EE. UU.
Esta pérdida de control sobre los artefactos explosivos ha obligado a Irán a sugerir «rutas alternativas», admitiendo implícitamente que la vía principal de Ormuz es, en este momento, una trampa mortal para cualquier buque de carga o petrolero.
Ormuz: El «arma» que amenaza la economía mundial
El estrecho es el punto más vulnerable de la logística global. La «posible presencia» de minas no solo eleva el riesgo de desastres ecológicos por posibles ataques a tanqueros, sino que dispara los costos de seguros marítimos y los precios del crudo a nivel internacional.
Con esta intervención, Washington asume el control del tráfico en la zona, intentando desactivar lo que muchos expertos consideran la «bomba de tiempo» de la economía global, mientras Irán observa cómo su principal arma de presión —el cierre del estrecho— se ha vuelto un problema logístico inmanejable incluso para sus propias fuerzas.
Por Redacción StandardDigitalNews – Seguridad y Defensa Internacional / 11 de abril de 2026








