VALENCIA, España — En una exhibición de potencia y estrategia, la reina absoluta del triple salto, Yulimar Rojas, paralizó este lunes el Palau Velòdrom Lluís Puig. Representando al FC Barcelona en la 45ª edición de la Copa Iberdrola, la venezolana no solo se llevó el oro, sino que firmó un impresionante salto de 14.95 metros, estableciendo la mejor marca mundial del año y pulverizando su propio récord de campeonato vigente desde 2017.
Un salto hacia la cima del ranking
Rojas llegaba a la capital del Turia con el objetivo de probar su estado de forma, y la respuesta fue contundente. Con su registro de 14.95 m, la pupila de Iván Pedroso superó por 16 centímetros su anterior marca en este torneo (14.79 m en Madrid). Este salto la posiciona como la número uno indiscutible de la temporada 2026, enviando un mensaje de autoridad al resto de sus competidoras a nivel global.
La superioridad de la criolla fue tal que se permitió el lujo de la dosificación. Tras un inicio explosivo y un tercer salto de 14.43 m, Yulimar decidió renunciar a sus dos últimos intentos. Esta decisión estratégica, enfocada en la preservación física, subraya una realidad abrumadora: su «mínimo» esfuerzo sigue estando a casi un metro de distancia de su perseguidora más cercana.
El podio y el factor «Barcelona»
La exhibición de Rojas fue la piedra angular para que el club azulgrana brillara en el Campeonato de España de Clubes Femeninos. El podio lo completaron la cubana Lidiagmis Povea (13.96 m) y la española Ana Estrella (12.98 m), quienes a pesar de sus notables actuaciones, quedaron a la sombra del vuelo de la venezolana.
Próxima parada: El trono mundial en Torun
La victoria en la Copa Iberdrola funciona como el prólogo perfecto para el gran objetivo de este trimestre. Con el boleto asegurado y el ritmo de competencia en su punto óptimo, Rojas ya tiene la mirada puesta en el Campeonato Mundial de Atletismo en Pista Cubierta 2026, que se celebrará en Torun, Polonia, del 20 al 22 de marzo.
En las redes sociales, el impacto de su marca ha generado una ola de optimismo. Expertos aseguran que, de mantener este nivel de progresión, la venezolana podría intentar asaltar sus propios registros históricos en territorio polaco, buscando reafirmar un dominio que, hoy por hoy, parece no tener techo.








