En una declaración urgente emitida este lunes 22 de julio desde el Palacio Municipal, el alcalde encargado de Maracaibo, Adrián Romero, lanzó una contundente acusación contra Omar Molina, presidente del Concejo Municipal.
Romero responsabilizó a Molina de la suspensión de la sesión programada para el viernes 18 de julio, y de la tardía convocatoria a una nueva sesión extraordinaria para el próximo miércoles 23, poniendo en riesgo la estabilidad de la administración local.

El alcalde Romero Martínez subrayó que el resto de los ediles se encuentran dispuestos a cumplir con sus responsabilidades legislativas, que el municipio requiere con apremio. Por tanto, exigió a Omar Molina que proceda de inmediato con la convocatoria necesaria para desatascar la situación. La solicitud formal de la sesión para discutir el crédito adicional fue entregada y recibida por la secretaría del Concejo Municipal el mismo 22 de julio, dejando claro que todos los preparativos están en orden.
Según lo expuesto por Adrián Romero Martínez, la normativa establece un plazo de veinticuatro horas para que el Concejo Municipal convoque a una sesión y, de este modo, se pueda aprobar el crédito adicional. Este financiamiento es crucial para garantizar la continuidad de los beneficios dirigidos a los servidores públicos, cuyo bienestar se ve comprometido por la actual paralización.

Los beneficios de más de ocho mil trabajadores municipales se encuentran estancados desde hace una semana, consecuencia directa del retraso del Concejo Municipal en la deliberación sobre un crédito adicional. Estos fondos provienen de las regalías petroleras, recursos que por ley corresponden al municipio, y su retención ha generado una profunda preocupación en la administración local. El alcalde Romero Martínez no dudó en denunciar esta situación, calificándola como un plan orquestado para desestabilizar la Alcaldía de Maracaibo y afectar directamente a sus empleados, a solo cinco días de las elecciones municipales.

Romero Martínez sentenció que la negativa del Concejo Municipal a sesionar, pese a haber recibido el exhorto el 17 de julio, revela una clara intención de «paralizar la Alcaldía de Maracaibo en su forma administrativa». Esta inacción no solo afecta la gestión cotidiana, sino que también genera incertidumbre sobre la operatividad de servicios esenciales y la estabilidad laboral de miles de familias.
La urgencia de los recursos es vital, ya que son indispensables para mantener al día el Seguro de Hospitalización, Cirugía y Maternidad (HCM) de más de ocho mil trabajadores y sus respectivos familiares, garantizando su acceso a la salud. Asimismo, los fondos son necesarios para sostener las rutas de transporte del personal, cubrir el costo de cuarenta operaciones de cataratas programadas para la semana anterior y asegurar el pago de medicamentos. También se requiere el presupuesto para los camiones cisterna que diariamente abastecen de agua a la Unidad de Diálisis, crucial para los pacientes renales del municipio, y para el pago de salarios de concejales jubilados, suplentes y otros trabajadores.
Eduardo Méndez, secretario general del sindicato mayoritario de los trabajadores de la Alcaldía, emitió un enérgico llamado a sus colegas.

Instó a no ceder ante el engaño ni a dejarse distraer por estas acciones dilatorias. Dirigiéndose directamente a los concejales, Méndez exigió respeto por la tranquilidad y la estabilidad de los trabajadores, quienes son los principales afectados por la paralización de estos beneficios fundamentales.
Texto y fotos Claudia Gutiérrez








