Barquisimeto vivirá una procesión inédita en la devoción mariana
La ciudad crepuscular será testigo de un hecho histórico durante la procesión número 168 de la Divina Pastora: por primera vez en casi dos siglos de tradición, la imagen dejará de lado los clásicos trajes de gala europeos para lucir un vestuario inspirado en el Tamunangue, la expresión cultural más profunda del estado Lara.
El diseño, confeccionado por la pastoral Inmaculada Concepción de El Tocuyo, rinde homenaje a la mujer larense y a la riqueza cultural de la región.
Un atuendo con aroma a caña y flores
La Virgen lucirá una blusa y falda tradicional, adornada con bordados de cayenas y lirios, junto a trazos que evocan los sembradíos de caña de azúcar, motor económico del valle de El Tocuyo. La blusa, con encajes de algodón, perlas y lentejuelas, combina sencillez campesina con la delicadeza de una pieza sagrada.
Historia bordada en la capa
La capa de la Pastora lleva bordado el mapa más antiguo de El Tocuyo (1579), recordando el origen de la devoción mariana en Venezuela bajo la figura de la Inmaculada Concepción.
El Niño Jesús también cambia
El Niño Jesús acompañará a su madre vestido con un liqui-liqui caqui, traje típico de los hombres larenses en días de fiesta. Además, el tradicional bastón de mando será reemplazado por un garrote de madera de vera, símbolo de los siete sones del Tamunangue, tejido con hilos de colores que incluyen la bandera nacional y el rosado de la mujer larense. Ambos calzarán alpargatas por primera vez en esta cita multitudinaria.
70 años de coronación canónica
La procesión de este año coincide con el 70 aniversario de la coronación canónica de la Divina Pastora, realizada en 1956 con una corona enviada por el Vaticano. Este nuevo atuendo se convierte en un homenaje a la fe de los barquisimetanos y a la identidad cultural de Lara.
Con este gesto, la Divina Pastora reafirma su papel como símbolo de fe, tradición y arraigo cultural, marcando un antes y un después en la historia religiosa de Venezuela.








