ASUNCIÓN, PARAGUAY – En una declaración que despeja cualquier duda sobre la localía de los equipos venezolanos, el presidente de la CONMEBOL, Alejandro Domínguez, confirmó este lunes que los clubes nacionales disputarán sus encuentros de la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana en sus estadios habituales dentro del territorio venezolano.
La noticia llega como un espaldarazo definitivo para la Federación Venezolana de Fútbol (FVF) y los clubes clasificados, quienes ahora tienen la certeza de que el factor campo y el apoyo de su fanaticada serán respetados en la arena internacional.

«Los equipos venezolanos van a jugar en sus sedes»
Tras la firma de un memorando de entendimiento con el Ministerio de la Niñez y la Adolescencia en Paraguay, Domínguez fue tajante ante las interrogantes de la prensa internacional: «No hay plan B», sentenció. Con esta frase, el máximo jerarca del fútbol sudamericano eliminó cualquier especulación sobre posibles traslados de sedes a países neutrales, una medida que se ha barajado en años anteriores debido a desafíos logísticos.
«Los equipos venezolanos van a jugar [en sus sedes], eso no está en duda», añadió el directivo, quien además reveló que mantiene una comunicación constante y estrecha con Jorge Giménez, presidente de la FVF, para garantizar que los estadios cumplan con los protocolos técnicos y de seguridad exigidos por el ente rector.
Un blindaje a la localía nacional
El anuncio de Domínguez representa una victoria administrativa para el fútbol venezolano por tres razones clave:
- Seguridad Jurídica: Se elimina la incertidumbre para la planificación de viajes de los clubes visitantes y la logística de las televisoras.
- Ventaja Deportiva: Los clubes podrán aprovechar las condiciones climáticas y geográficas de sus sedes naturales (como el calor de Maracaibo, la altitud de los Andes o el ambiente de la capital).
- Impacto Económico: Garantiza que los ingresos por taquilla y la actividad comercial en torno a los estadios se queden en las ciudades sedes.
Estabilidad en medio de la tensión
Esta ratificación de la CONMEBOL ocurre en un momento donde el entorno nacional enfrenta diversos matices sociales. Mientras el ámbito deportivo celebra esta estabilidad, otros sectores mantienen sus exigencias activas.
A pesar de estos focos de tensión, la postura de la CONMEBOL es técnica y deportiva: el fútbol no se detiene y Venezuela sigue siendo territorio oficial para la gloria continental.
Sedes Certificadas: Los escenarios de la gloria continental
Para respaldar la política de «Plan B cero», la CONMEBOL, en conjunto con la Dirección de Competiciones de la FVF, ha ratificado los estadios que cumplen con los estándares de iluminación LED (exigencia de lúmenes para transmisión 4K), calidad de césped y protocolos de seguridad.
A continuación, los recintos habilitados para albergar los encuentros de la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana:
- Estadio Monumental de Maturín (Monagas): Actualmente la «joya de la corona» y sede principal de la Selección Nacional, con la mayor capacidad del país.
- Estadio Olímpico de la UCV (Caracas): El corazón de la capital, certificado para recibir múltiples compromisos gracias a su ubicación estratégica y mejoras en el drenaje.
- Estadio Polideportivo de Pueblo Nuevo (Táchira): El «Templo Sagrado» del fútbol venezolano, cuya mística y logística han sido históricamente aprobadas por los inspectores sudamericanos.
- Estadio Misael Delgado (Valencia): Tras las recientes adecuaciones para torneos internacionales juveniles, el recinto carabobeño se mantiene en la élite profesional.
- Estadio Metropolitano de Cabudare (Lara): Recuperado tras un intenso proceso de reingeniería, cuenta con uno de los mejores sistemas de iluminación de la región.
- Estadio José Antonio Anzoátegui (Puerto La Cruz): Sede recurrente en el oriente del país, lista para el despliegue logístico de la Copa Sudamericana.
La CONMEBOL realizará inspecciones de campo 48 horas antes de cada fase eliminatoria para asegurar que el gramado y la conectividad a internet para el sistema VAR (Video Assistant Referee) operen de manera óptima.
Con la ratificación de estos escenarios, la mesa está servida para que la pasión del hincha venezolano vuelva a ser protagonista en el concierto internacional. La confirmación de las sedes no solo garantiza la justicia deportiva, sino que enciende la ilusión en las gradas de de los diferentes escenarios, donde el fanático podrá escoltar a sus colores sin fronteras de por medio.
Al final del día, el fútbol en Venezuela recupera su derecho de pertenencia, demostrando que, por encima de cualquier desafío logístico, el rugido de los estadios nacionales es una pieza irremplazable en el rompecabezas de la gloria continental.
Por : Redacción SDNnews Con informacion de agencias/ fotos cortesia








