Miami, FL – 20 de febrero de 2026 — El Kaseya Center se convirtió anoche en el epicentro de un terremoto cultural. La edición 2026 de Premio Lo Nuestro, no solo fue una entrega de galardones, sino la confirmación de que la música latina ha dejado de ser un género para convertirse en el lenguaje global definitivo. Con una producción de clase mundial y puestas en escena que desafiaron la técnica, la gala coronó a dos figuras que hoy no tienen competencia: Bad Bunny y Carín León.
El reinado del «Conejo» y la conquista del Sonorense
Bad Bunny se erigió como el monarca absoluto de la jornada al cosechar 6 estatuillas. Su producción ‘Debí Tirar Más Fotos’ arrasó en las categorías principales, llevándose el codiciado Artista del Año, Álbum del Año y Canción del Año, reafirmando que su conexión con el público sigue siendo inquebrantable.
Sin embargo, el fenómeno de la música mexicana no le dio tregua. Carín León rugió con fuerza al alzarse con 5 trofeos, dominando las categorías de género. Su éxito ‘El Amor de mi Herida’ fue proclamada Canción del Año – Música Mexicana, mientras que su explosiva colaboración con Maluma en ‘Si Tú Me Vieras’ se quedó con el premio a la Colaboración del Año, demostrando que el regional mexicano ya no tiene fronteras.

Poder Femenino: Empoderamiento y Legado
La noche también tuvo nombre de mujer. Karol G extendió su dominio con 3 premios, mientras que la mexicana Yuridia conmovió a la industria al llevarse 3 galardones, incluyendo Álbum del Año – Música Mexicana por su aclamado ‘Sin Llorar’.
El momento de mayor nostalgia y energía fue para Shakira, quien se llevó el Tour del Año por su ‘Las Mujeres Ya No Lloran World Tour’, y colaboracion PoP del Año, el evento mediático que ha redefinido los regresos a los escenarios.

Por su parte, la sangre nueva encontró su espacio en Camila Fernández, consagrada como Artista Femenina Revelación.

Homenajes: Un puente de gratitud y mestizaje
La gala trascendió la entrega de trofeos para convertirse en una oda a la identidad latina. Uno de los momentos más simbólicos lo protagonizó Juanes, quien al recibir el Premio a la Trayectoria, subió al escenario con una camiseta que portaba un mensaje contundente: ‘Se habla español’. En declaraciones a EFE, el colombiano subrayó la importancia de la unión: ‘Nosotros valemos’, sentenció, dedicando su éxito a la comunidad latina en EE. UU.
Por su parte, la legendaria Paloma San Basilio elevó el tono emocional al recibir el Premio a la Excelencia, dedicando su estatuilla al mestizaje y a la esencia hispana, a la que describió como ‘gente de luz, colores y música’. El legado también fue honrado a través de Arcángel, nombrado Ícono Urbano, y Los Bukis, quienes recibieron el galardón al Legado Musical. Finalmente, el reconocimiento al Premio Visionario fue para Manolo Díaz, en un emotivo segmento donde figuras como Carlos Vives y Juanes lo señalaron como el arquitecto de sus carreras en el viejo continente.»
Cuadro de Honor (Ganadores Destacados):
| Categoría | Ganador(a) |
| Artista Pop Masculino | Maluma |
| Artista Pop Femenina | Cazzu |
| Artista del Año – Tropical | Romeo Santos |
| La Mezcla Perfecta | Marc Anthony & Wisin (‘Que Me Quiera Ma’) |
| Álbum del Año – Tropical | Natti Natasha (‘Natti Natasha En Amargue’) |
Presencia Venezolana: Del Pop al Groove
«La bandera tricolor brilló con una fuerza especial sobre el escenario del Kaseya Center gracias a una delegación venezolana que derrochó autenticidad. A pesar de que el reconocimiento material fue esquivo para la delegación criolla, el nombre de Venezuela resonó con fuerza a través de una envidiable lista de nominados que incluyó a figuras de la talla de Danny Ocean, Ricardo Montaner, Nacho y Evaluna, junto a talentos emergentes y disruptivos como Elena Rose, La Cruz, Akapellah & Yorghaki, Joaquina y Mau y Ricky.
La representación nacional no se limitó a las ternas; el escenario vibró con el sello venezolano cuando Mau y Ricky unieron fuerzas con Kapo para una contagiosa interpretación de “Te quiero”, mientras que la explosiva colaboración entre Elena Rose y Rawayana se consagró como uno de los momentos más vanguardistas y aplaudidos de la noche, demostrando que, más allá de los premios, el sonido venezolano es hoy un protagonista indiscutible de la industria.»
Una fotografía del Siglo XXI
Expertos y asistentes coinciden: las actuaciones de este año alcanzaron niveles técnicos históricos. Desde la pirotecnia urbana hasta la elegancia de las baladas, Premio Lo Nuestro 2026 entregó una fotografía vibrante de la identidad latina actual.








