La OFAC enmendó las licencias vigentes para permitir que los representantes legales de la pareja presidencial perciban fondos directos del Estado venezolano. Con este ajuste administrativo, se desvanece el obstáculo procesal que los abogados emplearon para intentar clausurar el expediente, despejando el camino hacia el juicio formal.
NUEVA YORK, EE. UU. – Un nuevo giro en el tablero jurídico de la Corte del Distrito Sur de Nueva York ha reactivado el proceso contra Nicolás Maduro y Cilia Flores. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) emitió una serie de permisos actualizados que facultan a los abogados defensores para recibir sus emolumentos profesionales directamente de las arcas del Gobierno de Venezuela, eliminando así el argumento de «indefensión financiera» que los juristas habían esgrimido meses atrás.

El fiscal Jay Clayton precisó, mediante una notificación remitida al juez Alvin Hellerstein, que las transacciones deberán ejecutarse empleando capitales generados por la administración venezolana con fecha posterior al 5 de marzo de 2026. Asimismo, el dictamen es enfático al vetar el uso de activos provenientes de depósitos de potencias extranjeras, en estricto cumplimiento de la Orden Ejecutiva 14373.
Resolución de conflictos y retiro de mociones
La actualización del Tesoro estadounidense ha surtido un efecto inmediato en la estrategia de la defensa. Según el documento legal, las nuevas directrices «han solventado las controversias que fundamentaban las mociones de los procesados para invalidar la acusación sustitutiva».
Ante este nuevo escenario, los defensores decidieron retirar sus solicitudes de desestimación, aunque consignaron su potestad de reactivarlas ante eventuales contratiempos. En consecuencia, ambas partes han sugerido al magistrado Hellerstein convocar a una audiencia de seguimiento en un lapso de 60 días, solicitando formalmente que este intervalo no sea contabilizado dentro de los plazos que dicta la Ley de Juicio Rápido.
El muro del Juez Hellerstein
Este avance administrativo se produce semanas después de que el juez Hellerstein mostrara una postura infranqueable. Durante la comparecencia del pasado 26 de marzo, el magistrado rechazó de manera contundente la petición de la defensa de archivar el caso. «No voy a desestimar el proceso», sentenció de forma lapidaria.
Además, el pasado 15 de abril, el tribunal impuso un cerco informativo sobre el material probatorio. La orden prohíbe taxativamente a los abogados compartir evidencias sensibles con individuos catalogados como evadidos de la justicia, incluyendo a Diosdado Cabello, Nicolás Maduro Guerra y el cabecilla criminal Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias «Niño Guerrero».
Cargos y cronograma: Un juicio de largo aliento
La pareja presidencial, que se declaró «no culpable» el pasado mes de enero, encara un panorama penal complejo:
- Nicolás Maduro: Se le imputan cuatro delitos mayores, destacando la conspiración para el narcoterrorismo y la introducción de cocaína en territorio norteamericano.
- Cilia Flores: Enfrenta cargos por colusión en el tráfico de estupefacientes y tenencia ilícita de armamento.
Pese a la reactivación del flujo procesal, los especialistas en derecho internacional advierten que la apertura del debate oral ante un jurado no es inminente. Dada la complejidad de las pruebas y las etapas preparatorias restantes, se estima que el juicio formal podría demorarse entre 12 y 24 meses para su inicio definitivo en la Gran Manzana.

Por Redacción Standard Digital News – Reporte Judicial / Con informacion de agencias /Fotos cortesia/25 de abril de 2026








