Tras el fallecimiento de tres personas a bordo del MV Hondius, el organismo internacional identifica la variante ‘Andes’, activando protocolos de rastreo masivo en Argentina y el mundo ante el riesgo de una propagación interpersonal sin precedentes.
GINEBRA, SUIZA – La Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió este miércoles una alerta epidemiológica de carácter urgente tras confirmar que la cepa de hantavirus responsable de tres muertes recientes en el crucero MV Hondius corresponde a la variante Andes. El hallazgo es crítico para la seguridad sanitaria global, ya que, a diferencia de otras cepas del virus, la variante Andes es la única documentada con capacidad de transmisión de persona a persona.
El brote se originó en la embarcación que partió desde Argentina con destino a zonas de expedición antártica. Tras reportarse los decesos y varios cuadros clínicos graves, el equipo de expertos de la OMS y autoridades sanitarias regionales iniciaron una investigación molecular que hoy arroja resultados alarmantes: el patógeno no requiere necesariamente del contacto con roedores infectados para propagarse entre la tripulación y los pasajeros.
Operativo de rastreo internacional
Ante la confirmación del contagio interpersonal, se ha activado un operativo de vigilancia epidemiológica que abarca varios continentes. Actualmente, las autoridades sanitarias rastrean a un mínimo de 80 personas que mantuvieron contacto directo con una de las víctimas fatales durante el trayecto.
- Protocolos de aislamiento: La OMS ha solicitado a los países de origen de los pasajeros implementar cuarentenas preventivas y monitoreo de síntomas respiratorios y febriles.
- Coordinación Regional: El Gobierno de Argentina, punto de partida del MV Hondius, colabora estrechamente con el organismo internacional para determinar el foco inicial de la infección en las zonas andino-patagónicas antes del embarque.
El peligro de la variante Andes
El hantavirus del tipo Andes es endémico de ciertas regiones de Sudamérica, particularmente en la cordillera entre Argentina y Chile. Su tasa de letalidad es considerablemente alta, alcanzando en algunos brotes hasta el 30% o 40%. La confirmación de su presencia en un entorno confinado como un crucero eleva el riesgo de un evento de «superpropagación», dada la proximidad y el uso compartido de sistemas de ventilación y áreas comunes.
Especialistas advierten que el periodo de incubación puede extenderse hasta los 45 días, lo que dificulta la detección temprana en los puertos de desembarque. «Estamos ante una situación de riesgo latente que exige transparencia informativa y una respuesta coordinada entre las navieras y los ministerios de salud», señaló un portavoz del organismo en Ginebra.
Estado actual de la embarcación
El crucero permanece bajo estrictos controles de desinfección y vigilancia médica. La OMS ha instado a la industria del turismo de expedición a reforzar sus filtros sanitarios, especialmente en rutas que atraviesan zonas con antecedentes de reservorios naturales del virus. La comunidad científica se mantiene en vilo ante la evolución de los pacientes en observación, mientras el mundo espera contener lo que podría convertirse en una crisis sanitaria de mayor envergadura si no se frenan las cadenas de contacto de forma inmediata.
Por: Standard Digital News – Salud Internacional / Ciencia / Con información de agencias y Foto cortesía / 6 de mayo de 2026








