Tras el restablecimiento de nexos entre Caracas y el FMI, el Departamento del Tesoro de EE.UU. autoriza el asesoramiento legal y financiero para el manejo de pasivos de la República y PDVSA, marcando un giro en la política de sanciones económicas.
WASHINGTON D.C., ESTADOS UNIDOS – El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos anunció este martes una medida de alto impacto para el ecosistema financiero internacional: la concesión de la Licencia General 58. Esta disposición permite, por primera vez en años, que bufetes de abogados, consultoras y asesores financieros asistan al Gobierno de Venezuela y a su estatal petrolera, PDVSA, en la evaluación y preparación de opciones para la reestructuración de su deuda externa.
Esta flexibilización regulatoria ocurre apenas 20 días después de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) oficializara el restablecimiento de sus relaciones con las autoridades venezolanas, lo que sugiere una coordinación institucional para abordar la compleja situación de los pasivos del país caribeño.
Alcance de la Licencia General 58
La nueva directriz exime de las sanciones vigentes a las entidades legales que deseen entablar diálogos técnicos con Caracas. Según el documento oficial, los servicios autorizados incluyen ahora:
- Evaluación y desarrollo: Análisis de las capacidades de pago y opciones de renegociación.
- Preparación de propuestas: Elaboración de materiales de apoyo y estrategias de reestructuración.
- Consultoría financiera: Diálogo directo con PDVSA y sus subsidiarias para trazar una hoja de ruta sobre sus compromisos financieros.
Sin embargo, el Departamento del Tesoro ha sido enfático al aclarar que esta licencia no autoriza aún la ejecución final de quitas de deuda, transferencias o la firma definitiva de nuevos acuerdos de pago. La medida funciona como un paso previo indispensable para «preparar el terreno» hacia una futura normalización financiera.
Un nuevo escenario tras el acercamiento con el FMI
El contexto de esta decisión es clave. La reanudación de los contactos con el FMI bajo la administración actual ha facilitado que Washington relaje el cerco sobre el asesoramiento técnico. Analistas sugieren que este movimiento busca ordenar el panorama de los acreedores internacionales y explorar vías de solución a una mora que ha mantenido a Venezuela aislada de los mercados de capitales desde 2017.
Este anuncio se suma a otras medidas de alivio migratorio y consular, como la reciente autorización para que médicos de diversas nacionalidades, incluidos venezolanos, puedan renovar sus visas en territorio estadounidense, lo que apunta a un deshielo progresivo en áreas estratégicas de la relación bilateral.
Con esta licencia, el Gobierno de Venezuela recupera interlocutores de alto nivel en el ámbito jurídico y financiero, elementos críticos para cualquier intento serio de recuperar la confianza de los mercados globales y estabilizar la economía nacional.
Por: Standard Digital News – Economía / Política Internacional / Con información de agencias y Foto cortesía / 5 de mayo de 2026








