CARACAS. — En una respuesta inmediata ante la peor contingencia sísmica registrada en los últimos años, el Gobierno nacional ordenó la suspensión total de las actividades escolares en todo el territorio venezolano. La medida fue anunciada por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, tras el doble impacto sísmico de magnitudes 7.2 y 7.5 que sacudió con fuerza la región central del país, dejando una secuela de infraestructuras colapsadas y un historial de al menos 20 réplicas.
Eje central bajo evaluación crítica
El reporte oficial preliminar sitúa el epicentro del desastre en cinco entidades clave: Miranda, La Guaira, Aragua, Carabobo y Falcón. En estas zonas se concentran los mayores daños estructurales, caracterizados por el derrumbe de edificaciones, grietas en infraestructuras prioritarias y afectaciones severas en vías de comunicación.
Despliegue de seguridad y llamado a la calma
«El primer mensaje para nuestro pueblo es mantener la unión para salvar vidas», enfatizó Rodríguez durante su alocución en cadena oficial. La mandataria instó a los ciudadanos a no ceder al pánico, a asegurar sus entornos inmediatos y a acatar rigurosamente los protocolos dictados por los cuerpos de seguridad.
Actualmente, comisiones mixtas de Protección Civil, bomberos y cuerpos de rescate se encuentran desplegadas en los cuadrantes más críticos. Las prioridades de las autoridades se centran en tres frentes simultáneos:
- Búsqueda y salvamento en estructuras colapsadas.
- Evaluación técnica de riesgos en edificaciones vulnerables.
- Monitoreo sismológico permanente ante la alta frecuencia de réplicas.
Las autoridades mantienen el estado de alerta e informarán de forma continua la evolución de los daños y los planes de contingencia para las próximas horas.








