CIUDAD DEL VATICANO – En una muestra de solidaridad ante la tragedia que atraviesa el pueblo venezolano, el papa León XIV ha dispuesto el envío de una ayuda económica inmediata por un monto de 100.000 euros. Esta contribución, gestionada a través de la Limosnería Apostólica, tiene como propósito fundamental mitigar las necesidades críticas de los damnificados por los potentes terremotos que azotaron al país este miércoles 24 de junio.
Gestión de auxilio: Según reportes de los medios oficiales del Vaticano, el pontífice coordinó este apoyo tras mantener comunicaciones directas con el nuncio apostólico en Venezuela, monseñor Alberto Ortega Martín, y el arzobispo de Caracas, monseñor Raúl Biord Castillo. Los recursos serán administrados por las estructuras eclesiásticas locales para garantizar que lleguen de manera eficiente a las comunidades más golpeadas por el movimiento telúrico.
Panorama de devastación en las regiones
La situación en el terreno es descrita como crítica. Monseñor Pablo Modesto González Pérez, obispo de la diócesis de La Guaira, detalló que su jurisdicción —declarada formalmente «zona de desastre natural»— enfrenta una parálisis casi total.
«Estamos sin electricidad y hemos sido todos afectados. En el seminario se han derrumbado muchos muros», expresó el prelado, describiendo la angustia que viven los habitantes de una de las áreas con mayor impacto estructural.
En la capital, la situación no es distinta. Tras una inspección técnica, el arzobispo de Caracas informó que tanto la catedral como una decena de templos han sufrido daños considerables en sus edificaciones. Ante esta emergencia, la Iglesia Católica venezolana ha transformado sus parroquias en refugios temporales, acogiendo a cientos de familias que han quedado desamparadas al perder sus viviendas. «El impacto humano habría sido mucho peor si no llega a coincidir con un día festivo», puntualizó Biord Castillo, destacando que la baja afluencia en edificios públicos y escuelas evitó un saldo mayor.
Cifras de la emergencia
La crisis ha movilizado a las autoridades nacionales. La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó en un balance reciente que el saldo de los dos potentes sismos asciende a 164 fallecidos y 971 personas heridas. Asimismo, los servicios de monitoreo han registrado al menos 30 réplicas que han mantenido a la población en constante alerta durante las últimas horas.
La ayuda enviada por el Papa representa el primer gran gesto de asistencia internacional tras el desastre. La Santa Sede ha reiterado su cercanía con el pueblo venezolano en este momento de luto y reconstrucción, mientras se espera que la logística eclesiástica facilite la distribución de suministros básicos, medicinas y materiales de refugio en los sectores más vulnerables del país.
Por: Redacción Standard Digital News | Internacionales / Sucesos | Con información de agencias y Vatican News | 25 de junio de 2026








