CARACAS – La crisis humanitaria tras los sismos del pasado 24 de junio ha dejado una huella indeleble en la infraestructura crítica de Venezuela. El Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, principal puerta de entrada del país, enfrenta actualmente un panorama sombrío: aunque dos de sus tres pistas han sido habilitadas exclusivamente para vuelos de asistencia y rescate, expertos y gremios aeronáuticos advierten que el reinicio de las operaciones comerciales convencionales no ocurriría antes de varios meses.
Una industria en estado crítico: El impacto del desastre no solo ha fracturado el concreto de la terminal aérea, sino que ha golpeado el corazón humano de la aviación. Dado que cerca del 90% del personal aeronáutico del país reside en el estado La Guaira, muchos profesionales se encuentran desaparecidos o entre las víctimas fatales, lo que representa una pérdida de capital humano difícil de suplir a corto plazo.
«Detrás de cada vuelo hay una enorme maquinaria que hace posibles esas operaciones. Más allá de los pilotos y la tripulación, perdimos a personal de logística, bomberos, servicios de combustible y autoridades de control», señaló Andruys Hernández Solórzano, piloto e instructor de vuelo.
Desafíos de infraestructura y seguridad
La situación técnica del aeropuerto es compleja. Según fuentes extraoficiales, una de las pistas comerciales sufrió grietas estructurales significativas durante el sismo. Si bien una segunda pista, que estaba en reparación, fue certificada recientemente por funcionarios estadounidenses para recibir ayuda humanitaria de naciones como Portugal, Alemania y Catar, las dudas persisten sobre la integridad de las terminales de pasajeros.
Marisela de Loaiza, presidenta de la Asociación de Aerolíneas de Venezuela (ALAV), denunció la falta de información oficial sobre la magnitud de los daños. «Será necesario realizar un censo de personal, ya que la mayoría de los empleados de Maiquetía residen en las zonas más afectadas de La Guaira», agregó.
La voz de los expertos: un camino largo hacia la normalidad
El panorama para el sector es sombrío. Peter Cerda, vicepresidente regional de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), enfatizó que existe una brecha enorme entre «reabrir el aeropuerto y restablecer la normalidad operativa». En este sentido, no se descarta que Venezuela deba optar por soluciones temporales, como la instalación de terminales de emergencia —similares a las utilizadas en Santiago de Chile tras el sismo de 2010— mientras se evalúa si la actual infraestructura requiere reparaciones mayores o una reconstrucción total.
- Rutas suspendidas: Proyectos de expansión comercial, como las nuevas conexiones de United Airlines y Qatar Airways previstas para julio, han quedado postergados indefinidamente.
- Gestión humanitaria: Franco Sampieri Schembri, presidente de la Asociación de Pilotos y Profesionales Aeronáuticos de Venezuela, ha instado al Gobierno a declarar los aeropuertos como corredores humanitarios permanentes, exigiendo la flexibilización de trámites burocráticos para priorizar la vida sobre cualquier protocolo administrativo.
La reconstrucción de la conectividad aérea de Venezuela, que ya arrastraba un deterioro estructural previo, requerirá ahora no solo una inversión millonaria y estudios de resistencia de materiales exhaustivos, sino también un esfuerzo titánico para recuperar la fuerza laboral especializada en una nación que, en la última década, ha visto migrar a una parte significativa de su talento profesional.
Por: Redacción Standard Digital News | Nacionales | Con información de agencias | 01 de julio de 2026









