CARACAS – En un movimiento diplomático que marca un precedente en la actual coyuntura venezolana, el Departamento de Estado de los Estados Unidos emitió un pronunciamiento oficial este jueves, manifestando su apoyo explícito al acuerdo alcanzado entre la Asamblea Nacional (AN) electa en 2015 y la representación parlamentaria oficialista. Esta agenda conjunta, cuyo inicio está pautado para el próximo 1 de agosto, se perfila como un mecanismo clave para transitar hacia la estabilidad y la recuperación nacional.
El mensaje, difundido por el vocero de la cancillería estadounidense, Thomas «Tommy» Pigott, calificó la iniciativa como un avance significativo en la búsqueda de soluciones a la crisis política.
«Este anuncio representa un paso importante en el proceso de reconciliación política y se basa en la reunión del 18 de junio entre los representantes», destacó el comunicado oficial, aludiendo a los acercamientos previos entre la presidenta del Parlamento de 2015, Dinorah Figuera, y el presidente de la Asamblea Nacional oficialista, Jorge Rodríguez.
Un compromiso frente a la emergencia nacional
El respaldo de Washington adquiere una dimensión humanitaria fundamental tras los devastadores terremotos del pasado 24 de junio. La administración estadounidense subrayó la imperiosa necesidad de contar con una estructura estatal sólida para enfrentar la catástrofe que aún mantiene a gran parte del país en labores de auxilio.
«Los devastadores terremotos han subrayado la urgencia de la unidad, el liderazgo responsable y las instituciones capaces de servir al pueblo venezolano», puntualizó el documento, reiterando el compromiso de acompañar al país en sus esfuerzos por alcanzar una transición electoral que sea, fundamentalmente, pacífica y democrática.
Reconfiguración política y tensiones internas
Este espaldarazo internacional se produce en un momento de notable efervescencia dentro del bloque opositor. La consolidación de esta mesa de diálogo ha generado fricciones en el seno de la Plataforma Unitaria, coalición que ha visto cómo el protagonismo de la AN de 2015 en estas conversaciones ha tensado la coordinación con figuras como María Corina Machado y Edmundo González Urrutia.
El pasado martes, tras conocerse la hoja de ruta, Machado y González Urrutia encabezaron una reunión de emergencia con los partidos de la Plataforma Unitaria. El encuentro, que se extendió por más de tres horas, concluyó sin un consenso claro, dejando en evidencia la complejidad de los liderazgos y las visiones sobre cómo abordar la interlocución con el oficialismo. Dinorah Figuera, figura central en este esquema de negociación, no estuvo presente en dicho cónclave, lo que para muchos analistas refleja la autonomía de la agenda que su instancia ha comenzado a ejecutar.
Con el respaldo de Washington, el panorama para el mes de agosto se presenta incierto pero cargado de expectativas. La comunidad internacional mantiene su vigilancia sobre el cumplimiento de los puntos prometidos: fortalecimiento de instituciones, mejoras en el sistema electoral y la restauración plena de las garantías para la participación política, elementos que, según el consenso regional, son el único camino posible para poner fin a la crisis prolongada.
Por: Redacción Standard Digital News | Categoría: Nacionales – Política | Con información de Agencias / Fotos cortesía | 16 de julio de 2026








