LIMA – En un acto protocolar de alta relevancia institucional, Keiko Fujimori recibió este jueves sus credenciales oficiales que la proclaman formalmente como Presidenta electa de la República del Perú para el periodo constitucional 2026-2031. La ceremonia, organizada por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), tuvo como escenario el Gran Teatro Nacional, ubicado en el distrito de San Borja, donde se dieron cita autoridades electorales, representantes políticos y miembros de la sociedad civil.
Durante el mismo evento, el ente electoral procedió a la entrega de las credenciales correspondientes a quienes integrarán la fórmula presidencial. Luis Galarreta fue acreditado como Primer Vicepresidente, mientras que Miguel Torres recibió su reconocimiento como Segundo Vicepresidente, completando así el equipo que asumirá las riendas del Poder Ejecutivo nacional en las próximas semanas.

Un nuevo ciclo para la administración nacional
La entrega de credenciales representa el cierre formal del proceso electoral y el inicio de la etapa de transición hacia el nuevo gobierno. Con este paso, se ratifica la voluntad expresada en las urnas, permitiendo que la mandataria electa comience la estructuración definitiva de su gabinete ministerial y la planificación de las políticas públicas que marcarán el inicio de su gestión.
«Recibimos este encargo con la enorme responsabilidad que implica el bienestar de todos los peruanos. Iniciamos una etapa de diálogo y trabajo arduo para devolver la confianza y estabilidad al país», señalaron fuentes allegadas al equipo de transición presidencial.
Retos y expectativas
La asunción de Fujimori llega en un momento de expectativa social, donde diversos sectores productivos y la ciudadanía esperan medidas concretas frente a los retos económicos y sociales que enfrenta la nación. Se espera que, en los días venideros, la Presidenta electa ofrezca detalles sobre la hoja de ruta que seguirá su administración, centrada, según han adelantado voceros del partido, en la reactivación de la economía, el fortalecimiento de la institucionalidad y la atención a las demandas de las regiones más apartadas del país.
El evento transcurrió bajo estrictas medidas de seguridad y contó con la presencia de observadores electorales que avalaron la transparencia de la jornada de proclamación. Con esta formalidad, el Perú entra oficialmente en una nueva fase política, centrada en la preparación de la ceremonia de transmisión de mando que marcará el inicio formal de este quinquenio presidencial.
Por: Redacción Standard Digital News | Categoría: Internacionales – Política | Con información de Agencias / Fotos cortesía | 15 de julio de 2026








