WASHINGTON.– En el marco de los procedimientos judiciales y de incautación derivados de las acciones militares de Washington vinculadas a Venezuela, el Gobierno de Estados Unidos liquidó para su desguace dos buques petroleros que permanecían bajo régimen de sanciones internacionales, según reveló un informe publicado por la publicación especializada Lloyd’s List.
Las embarcaciones fueron adquiridas durante el pasado mes por la corporación Global Marketing Systems (GMS), una firma con sede en Dubái especializada en el reciclaje y desmantelamiento de flota marítima, por un monto económico que no ha sido divulgado.
Cambio de identidad marítima y destino de las embarcaciones
La transacción comercial abarca a dos buques cisternas que cambiaron repetidamente de denominación en el mar para eludir las fiscalizaciones internacionales. El primero de ellos es el Era, nave que anteriormente surcó los océanos bajo las identidades de Marinera y Bella 1. El segundo navío involucrado es el Lileo, registrado con anterioridad como Galileo y Verónica.
De acuerdo con lo estipulado en el acuerdo de adquisición, ambas estructuras de gran calado serán trasladadas a astilleros en la India para su total desmantelamiento. Al respecto, el director ejecutivo de GMS, Anil Sharma, confirmó a Lloyd’s List la naturaleza de la operación comercial y los desafíos legales inherentes al proceso:
«El gobierno de Estados Unidos nos los ha vendido y existía una orden judicial que autorizaba las ventas, pero hay algunas complicaciones, entre ellas el hecho de que no estábamos del todo seguros de quiénes eran sus anteriores propietarios», declaró el alto directivo de la firma compradora.
Interceptaciones navales de alta mar y la «flota sombra»
Las maniobras de interceptación de ambos buques por parte de las fuerzas norteamericanas formaron parte de una vasta operación naval. El Era, que navegaba con pabellón ruso, fue abordado e incautado en el mes de enero en aguas jurisdiccionales al sur de Islandia por efectivos de la Guardia Costera y unidades de las Fuerzas Especiales militares de EE. UU., culminando una persecución de varias semanas a lo largo del océano Atlántico.
El informe detalla que dicha nave había conseguido previamente sortear el cerco marítimo desplegado por Washington en el mar Caribe para frenar la salida de hidrocarburos. El Departamento de Estado y el Pentágono sostuvieron en su momento que el Era formaba parte de los entramados logísticos destinados a transportar crudo sancionado originario tanto de Venezuela como de la República Islámica de Irán.
Por su parte, el buque actualmente denominado Lileo —también con registro de bandera rusa— fue retenido durante el mismo mes en la cuenca del Caribe en virtud de las medidas restrictivas impuestas por la administración estadounidense contra el sector naviero de Moscú. En total, las autoridades de Washington llegaron a confiscar hasta una decena de buques petroleros tras sus maniobras militares asociadas a la nación suramericana, embarcaciones que recurrentemente alteran sus nombres y registros de abanderamiento para evitar la detección en los radares de control internacional.
Por: Redacción Standard Digital News | Sección: Internacional – Petróleo y Comercio | Con información de Agencias / Fotos cortesía referencial | Fecha: 11 de agosto de 2026








