CARACAS.– Tras el anuncio formulado desde Washington por las máximas autoridades de la Casa Blanca, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ratificó este viernes la firma del histórico convenio energético suscrito con el gobierno de los Estados Unidos. A través de un comunicado oficial, la mandataria aseveró que este entendimiento tendrá «un impacto significativo en el renacimiento» de la nación, sirviendo como catalizador para la atracción de capitales destinados a la modernización y reconstrucción del parque industrial de hidrocarburos.
La jefa de Estado venezolana enmarcó la negociación como un paso decisivo en la recomposición de los nexos internacionales de la República, enfatizando el carácter estratégico de las conversaciones bilaterales sostenidas en los últimos meses.
«Esta iniciativa es producto del fortalecimiento de la relación entre Venezuela y los Estados Unidos. [Agradezco altamente al presidente Donald Trump, al secretario de Estado Marco Rubio y al gobierno estadounidense] por su disposición en el desarrollo de este acuerdo, [el cual constituye] un hito histórico en las relaciones bilaterales entre Venezuela y los EE. UU.», manifestó Rodríguez en el documento oficial.
Inversión privada, metas de producción e impacto fiscal
El texto difundido por la Presidencia Encargada detalla que la alianza posibilitará elevar de manera sustancial los niveles de extracción de crudo mediante la incorporación de operadores privados internacionales. El proyecto contempla la explotación y desarrollo directo de 17 campos de alto valor estratégico, los cuales albergan un potencial probado de 65.000 millones de barriles de petróleo.
El balance económico de la negociación contempla los siguientes indicadores fundamentales:
- Inyección de capital: Se proyecta la llegada de más de 100.000 millones de dólares en inversión privada directa.
- Recaudación pública: Se estiman ingresos tributarios superiores a los 209.000 millones de dólares para las arcas del Estado venezolano.
- Proyección regional: Fortalecimiento de la seguridad energética del hemisferio occidental y estabilización de la oferta en los mercados internacionales.
Soberanía productiva y bienestar social
Rodríguez argumentó que los recursos financieros captados no solo se destinarán a la actualización tecnológica de la infraestructura energética, sino que impulsarán la diversificación del aparato productivo interno, el aumento en la remuneración de la fuerza laboral y la generación masiva de empleos.
«Nuestro objetivo es avanzar hacia la consolidación de una potencia energética productora, poniendo nuestras inmensas reservas al servicio del desarrollo nacional, la generación de empleos, el incremento del ingreso de nuestros trabajadores y el bienestar de nuestro pueblo», puntualizó la dignataria.
La mandataria encargada concluyó ratificando que mediante esta alianza bilateral, Venezuela «consolida así una nueva etapa de recuperación, crecimiento, producción, seguridad y prosperidad para nuestro pueblo».

Por: Redacción Standard Digital News | Categoría: Nacional – Economía y Política Exterior | Con información de Agencias / Fotos cortesía | Fecha: 28 de agosto de 2026








